Sonia Almoguera | Soria www.heraldodesoria.es 20/07/2010

Algunas de ellas se podrán ver en la exposición que inaugurará el Museo del Ejército.

Mil batallas que confluyeron en la definitiva, la última y mortal, para la que lucieron sus más suntuosas galas funerarias los antiguos numantinos y pueden contemplarse ahora en todo su esplendor.

Los ajuares mortuorios de 26 tumbas de la necrópolis celtibérica del Yacimiento Arqueológico de Numancia han sido recientemente restaurados por el Instituto del Patrimonio Cultural Español (IPCE).

En total, 100 piezas, todas ellas de metal, confeccionadas en hierro y bronce, que han sido tratadas para mitigar su estado de deterioro. El director del Museo Numantino, Elías Terés, señala que se han elegido para esta intervención los elementos que peor estado presentaban intentando agrupar ajuares pertenecientes a un mismo enterramiento. “Se procuró que procedieran de tumbas enteras”, destacó Terés.

Espadas, puntas de lanzas, fíbulas, tijeras o puñales forman parte de los lotes restaurados y que fueron reitegrados a los fondos del Numantino a finales del pasado mes de abril.

En este sentido, indicó el responsable del Numantino, se tratan, sobre todo, de piezas “típicas” de un ajuar funerario celtíbero. “Cuando se extraen las piezas ya su estado de conservación no es el idóneo, muchas están exfoliadas o partidas”, explica Terés.

Estas piezas, en concreto, se encontraban bastante deterioradas debido al tipo de metal en el que estaban elaboradas, la técnica con la que fueron creadas y la posterior incineración a la que eran sometidos los cadáveres dentro del tradicional ritual que formaba parte de la cultura celtibérica asentada en Soria. Una vez halladas, es en el Museo Numantino donde se les realiza un tratamiento preventivo.

No obstante, para labores de restauración se tiene que recurrir a este tipo de iniciativas y programas del IPCE. Con esta intervención se ha intentado consolidar estas piezas, siempre respetando peculiaridades como el retorcido funerario ritual celtíbero.

Algunas de las piezas restauradas se podrán ver próximamente en el nuevo Museo del Ejército, en la ciudad de Toledo, dentro de una exposición temporal que hará un repaso a los ejércitos a través de la historia.

En concreto, se trata de varias espadas que lucirán en todo su esplendor para dar a conocer las armas y el material guerrero celtíbero dentro de una muestra expositiva que inaugurará por todo lo alto las nuevas dependencias del Museo del Ejército en la capital toledana, tras ‘abandonar’ su anterior sede madrileña.

De nuevo, en casa
El resto de las piezas recientemente intervenidas han vuelto a sus respectivas vitrinas, caso de pertenecer a la colección que permanece expuesta en el Numantino, o han sido custodiadas dentro de los fondos del centro museístico. De momento, apunta el director de Museo Numantino tienen pendiente ninguna otra intervención como ésta que fue aprobada a finales del año pasado por el Ministerio de Cultura.

Estas restauraciones suelen venir motivadas tras peticiones del propio Museo o, incluso, del propio Instituto del Patrimonio Cultural de España las que posibilitan este tipo de restauraciones que ayudan a conservar el legado arqueológico soriano.