Víctor M. Ameala www.lavanguardia.es 20/07/2010

Rubén J. Montañés, filólogo y traductor de Heródoto.

Tengo 46 años. Nací y vivo en Castelló de la Plana. Soy profesor de Filología Griega de la Universitat Jaume I. Estoy casado y tengo una hija, Anna (9). Milito en el Bloc Nacionalista Valencià. No soy religioso, ¡pero peor ha sido algún régimen ateo! Me relajo tirando con arco.

>Tira con arco?
Con arco recurvado tradicional.

>¿Cómo es?
Como el que disparaba Ulises en La Ilíada:lo formaban dos cuernos de cabra unidos por un armazón de bronce. Se llamaba toxá:de ese término griego deriva tóxico,dañino… Yo practico tiro instintivo.

>¿En qué consiste?
Nada de aparatos de arco olímpico. ¡Sólo tu arco desnudo y tu cuerpo! Me serena.

>¿Por qué?
Porque pide paciencia, perseverancia, calma y tranquilidad de espíritu.

>¿Tranquilidad de espíritu?
El brazo abre el arco… Pero no es el brazo: es la espalda… Pero no es la espalda: ¡es la mente! La mente alinea arco, flecha, diana: en ese momento hay sólo la línea de pensamiento mente-diana y nada más…

>Y si la flecha da en la diana…, ¿qué?
Si acierto una vez, alegría. Si acierto dos, más alegría. Si son tres…, ¡me voy a casa!

>¿Y eso?
Para no incurrir en hýbris.

>¿Qué es hýbris?
Soberbia, jactancia, exceso, desmesura…

>¿El máximo pecado para los griegos?
Pecado es un concepto judeocristiano, no griego, que hablaban de theîosfthónos.

>Traduzca.
«Envidia divina»: los dioses son envidiosos de los éxitos de los hombres, así que el hombre soberbio se expone a ser fulminado.

>¿Mejor no llamar la atención del dios?
Mejor. De ahí la máxima délfica: medén ágan («nada en exceso»), pauta de contención. Así lo creía Heródoto en el siglo V a. C.

>¿Quién era Heródoto?
Escribió los nueve libros de la Historia,primera descripción del mundo conocido, con los pueblos que lo habitaban y sus costumbres. Y ahí relata los hechos «grandes y admirables» de la guerra entre griegos y persas. Heródoto escribe para «darles lustre».

>Lo consiguió: 25 siglos, y siguen vivos…
En la universidad, como deberes de la carrera, me enganché e iba traduciendo…

>¿Por qué?
¡Cuenta cosas fabulosas! Se las daba a leer a mi padre y le encantaban…

>¿Por qué es importante la Historia de Heródoto?
Cicerón (siglo I a. C.) le calificará ya como «padre de la historia»: Heródoto es el primero que usa la palabra historie («indagación», «investigación») para calificar su escrito, palabra derivada de hístor («el que sabe algo porque lo ha visto»: testigo ocular, vamos).

>¿Viajó Heródoto por todo el mundo conocido entonces?
Parece que fue mercader de tejidos y perfumes, y viajó por su Jonia natal, el Egeo, las costas del mar Negro, Fenicia, Mesopotamia, Egipto hasta Asuán, norte de África,Sicilia, sur de Italia…

>¿No tocó la península Ibérica?
Parece que no, pero cita los contactos foceos con Iberia (las costas hoy catalanas) y Tartessos (al sur de la Península).

>¿Son fiables las informaciones que da?
Era un viajero curioso y atento: su Historia es el primer libro de viajes. Si algo no lo había visto él, consignaba «según me han relatado» y subrayaba que no tenía por qué creérselo.

>Pero lo contaba.
Era un cronista helenocentrista, más que un historiador al modo académico moderno. Su Historia compila muchos datos, pero sobre todo fascina por su encanto narrativo.

>¿Qué pasaje maravillaba más a su padre cuando usted se lo daba a leer?
El libro II, dedicado a curiosidades de Egipto. Heródoto decía que los egipcios iban al revés en todo: las mujeres orinaban de pie y los hombres, sentados; los egipcios comían en privado y defecaban en público…

>¿En qué se basaba Heródoto?
En que el río Nilo discurría al revés de los ríos griegos: ¡en verano crecía…!

>¿Qué parte le interesa más a usted?
Es el primero que esboza Europa (Occidente) ante Asia (Oriente), pues antes no había conciencia de tal límite cultural: él lo traza al narrar el choque griego-persa.

>¿Aparecen en la Historia el espartano Leónidas y sus 300 frente a Jerjes?
¡Claro, eran contemporáneos! Cuenta el asombro de Jerjes ante el sacrificio por tierra de los espartanos (mientras se peinaban cuidadosamente sus largos cabellos antes de batallar para morir), que permitiría la ulterior victoria naval griega.

>¿Alguna curiosidad que le atraiga?
Dice que los etíopes «son los más rápidos de piernas de todos los hombres».

>No deja de ser así 2.500 años después…
Dice que más allá de Crimea es imposible avanzar porque el aire se colapsa de plumón de ave… ¿Imaginación exótica… o alude a los copos de escarcha y nieve?

>Todo es interpretable, claro…
Consigna cientos de datos sobre decenas de pueblos: cómo visten, se peinan y se perfuman, qué comen y beben, y sus rituales, creencias, hábitos… ¡Heródoto funda la antropología! Es un gran placer leerle.

>¿Qué gran diferencia entre Occidente y Oriente captamos en Heródoto?
Oriente tiene autócratas como Jerjes que hasta ordenan azotar al mar cuando se porta mal. Y Occidente sortea esa hýbris con la isegoría (igualdad de voz: libertad de expresión) y la isokratía (poder para todos): todos implicados en defender la patria.

´Història´

Leer los nueve libros de la Història de Heródoto – escrita hace 25 siglos y traducida hoy al catalán por Rubén J. Montañés (La Magrana)-es tan fascinante como leer El Señor de los Anillos,aunque aquí emerge un mundo que parece inventado por una fantasía febril, pero que fue el del siglo V a. C. en el Mediterráneo, ese lago en cuyas costas croaban los griegos. Heródoto fue uno de ellos, y muy viajero: vio cosas, las plasmó en prosa y las relató en el ágora de Atenas. Así nace la historiografía, la antropología, la literatura de viajes y el reporterismo. Hoy, su narración da placer al lector curioso. Montañés la dedica a su padre fallecido, que no llegó a tiempo de leer la traducción completa…