Teresita Quezada http://diario.latercera.com 18/11/2010

Miles de piezas entre monedas, joyas, vasijas y hasta cadáveres se desenterraron en los suburbios de la ciudad inglesa.

Londinium, así llamaban los romanos a la capital de Inglaterra. Era un punto estratégico en las fronteras de este imperio desde donde se observaba el oeste de Europa y toda la isla de Reino Unido, entonces Britania. Ahora, más de dos mil años después de que el ejército del emperador romano Claudio la invadiera, una reveladora villa encontrada 50 centímetros bajo tierra en el parque Syon (al norte del río Támesis y al oeste de Londres) reveló una serie de reliquias romanas de distinto valor, anteriores a la era cristiana.

Según cuenta a La Tercera Jo Lyon, la arqueóloga senior del Museo Arqueológico de Londres, y encargada de las excavaciones que acaban de concluir -luego de dos años de trabajo- el sitio está lleno de artefactos, incluidos 11 mil 500 fragmentos de cerámica que recién se han dispuesto a revisar y organizar como un puzzle. Además de unas 100 monedas y joyas de bronce y oro e incluso un curioso artefacto de oro con la forma y el tamaño de un oboe que data de la edad de bronce, en la prehistoria y que también están investigando.

El punto clave
Syon, la villa descubierta, está lejos de ser un pueblito anecdótico. «Era crucial y estratégica para los romanos y era una villa que tuvo un gran crecimiento económico y cultural en tiempos del imperio», dice Lyon por teléfono desde su oficina en el museo. El pueblo era efectivamente un punto crítico y estaba frente a un puente que cruzaba el río Támesis, que atraviesa la ciudad y la que le debe su existencia y tamaño. Los romanos, siempre pragmáticos, escogieron ese punto inicial del río porque ahí era más angosto y fácil cruzar.

Intocables
«Es increíble que las ruinas hayan estado ahí todo ese tiempo sin ser descubiertas», dice Lyon. Pero hay una buena razón para que hasta ahora nunca se hubiera destapado este tesoro.

Una vez pasado el apogeo de la villa, caído el imperio romano de Occidente, en la Edad Media, el pueblo pasó a convertirse en los jardines de una abadía, un enorme parque dedicado al paseo y la oración sin que nada se construyera ni se cavara en él por años.

El lugar luego se convirtió en los jardines de la Syon House, la casa de Londres del duque de Northumberland que en los últimos 400 años tuvo su mansión en esta zona llamada Syon Parks. Pero la cadena de hoteles de lujo Waldorf Astoria se asoció con el duque y hace unos dos años comenzó a construir un hotel en los jardines, dejando al descubierto el villorrio romano.

En las excavaciones se descubrieron también cadáveres a sólo medio metro de la superficie. Los restos están en muy buen estado y «cuentan mucho sobre cómo la gente vivió, trabajó y murió en la antigua Londres», dice la experta.

En Inglaterra, si una persona encuentra un objeto de valor arqueológico en su patio, éste es suyo. Sin embargo, Lyon, sonríe porque sabe que el duque donará las miles de piezas al museo de Arqueología de Londres.

Aun así, voceros del Waldorf Astoria ya han dicho cuán encantados están de haber encontrado en los jardines del hotel un villorrio de semejante valor arqueológico y han anunciado que algunas de las piezas también serán exhibidas en el lugar, que abrirá en diciembre próximo y que ahora tendrá un guiño a los tiempos en que se asentó en Londres uno de los más grandes imperios.