Salvador Bañó | Tarragona www.diaridetarragona.com 24/05/2010

La primera semana de Tarraco Viva deja buen sabor de boca aunque los organizadores ya piensan en mejorar la accesibilidad a los espectáculos para el próximo certamen.

Tarragona celebró ayer el fin de la primera semana de Tarraco Viva con aproximadamente 100 actividades realizadas. Lo hizo con planes de ampliación de muchos espacios donde se desarrollarán las actividades en la próxima edición del certamen. «No esperábamos una afluencia tan grande de público en la primera semana de Tarraco Viva. Creemos que para que la gente pueda disfrutar de los espectáculos con más tranquilidad deberemos reubicar algunas actividades en el próximo certamen», declaraba Magi Seritjol, director del festival. «El año que viene nos gustaría ampliar nuestras actividades a otras zonas del Camp de Tarragona como Cambrils y Roda de Barà. También en otros espacios de la ciudad como el Parc Central y el Parc de la Ciutat es posible realizar actividades de Tarraco Viva», continuaba.

Aunque los organizadores no han podido ofrecer datos exactos sobre la afluencia de público, la cantidad de gente que visitó Tarragona durante el día de ayer era notable. «Lo que sí podemos asegurar es que nos han visitado muchas personas del área metropolitana de Barcelona», declaraba Seritjol.

Calor y mucha gente
Las actividades que se realizaron a lo largo del día de ayer estaban ubicadas en la Volta del Pallol, el Passeig Arqueològic y el Camp de Mart. Un espacio bastante reducido que quizá contribuyó a dar la sensación de un mayor ajetreo e ir y venir de la gente.

En la Volta del Pallol se revelaban los últimos descubrimientos de las investigaciones realizadas en la ciudad de Pompeya. Éstas desvelan nueva información respecto a la forma en que se vivía en la antigua cultura romana. Así el visitante descubría las antiguas formas de propaganda o porqué los romanos no tenían un sistema de limpieza de sus calles. «Los romanos eran gente mucho menos pudorosa que nosotros. Podemos encontrar letrinas públicas hechas de mármol al que acudían hombres y mujeres a la vez», declaraba Sergi Gibert, trabajador de la Volta del Pallol. «Mientras nosotros nos cobijamos cuando llueve los romanos seguían paseando por la calle ya que, para ellos, era otra manera de limpiarse», continuaba.

Perros no, por favor
Por otra parte, la prohibición de traer animales al recinto del Passeig Arqueològic sorprendió a más de un visitante. «Entiendo que haya gente que piensa que al ser un museo al aire libre se pueden traer animales de compañía pero jamás se les ocurriría traer uno al Louvre», declaraba una trabajadora del Passeig.

A pesar del calor muchas personas no encontraron asientos en los diferentes espectáculos aunque en muchas ocasiones no se buscaba el sitio por las vistas ni por la comodidad sino por la sombra que estos sitios ofrecían. «No esperábamos encontrarnos con tanta gente. En algunas ocasiones no se pueden ver bien los espectáculos pero esto no nos impedirá volver la semana que viene», declaraba la barcelonina Carme Arnan. Madres, como Carme Tuset, se mostraban satisfechas con este tipo de actividades «ya que es bueno para los niños conocer la historia antigua de su ciudad».

Antes de comer los visitantes tenían una última cita en el Camp de Mart donde gladiadores y legionarios les esperaban para realizar la representación de una lucha a muerte. Por la tarde, el Auditori de Caixa Tarragona acogió la presentación del libro De Rubis Gladiatoriis de Dario Battaglia escrito tras una investigación, que ha durado 10 años, sobre las técnicas militares utilizadas en la época de la antigua Roma.

Los espectáculos de Tarraco Viva continuarán realizándose durante toda la semana y finalizarán el domingo 30 de mayo.

MÁS INFO: www.tarracoviva.com