Una investigadora de la Universidad entra en ‘La pelu de Juan’, para explicar a las clientas los ‘looks’ de la época según la arqueología experimental

Alba R. Romero www.granadahoy.com 05/12/2025

Estar sentada en una peluquería y pedir un peinado al estilo romano del siglo III, por ejemplo, y que, de pronto, una investigadora de la Universidad de Granada se siente al lado, se ponga cómoda y empiece a explicar quién se encargaba de los ‘cardados’, trenzas y, ‘looks’ de la época. Esto mismo ha sucedido ya y forma parte de una nueva iniciativa de la UGR llamada Ciencia de repente, en la que especialistas se cuelan en negocios granadinos para hacer lo suyo: divulgar y enseñar.

En este caso ha sido la investigadora del Departamento de Prehistoria y ArqueologíaElena Sánchez López, quien entra en la peluquería, ‘La pelu de Juan’, para explicar que las romanas del Imperio contaban con sus propias peluqueras, llamada ornatrices, y qué tipo de peinados eran tendencia entonces.

Gracias a la arqueología experimental

En este segundo capítulo de Ciencia de repente, la investigadora explica a la clienta que buscaba un peinado ‘histórico’ para una tienda de disfraces que los peinados recogidos de las mujeres del Imperio “eran complejos” y que, en el caso de las trenzas, las ornatrices cosían el pelo para mantener el peinado, según la arqueología experimental.

Dependiendo de si eran solteras o casadas, el peinado era distinto: las solteras lo llevaban suelto, normalmente, y las casadas recogido”, explica Elena Sánchez en el vídeo.

La divulgación en el negocio granadino

En el programa, los investigadores participantes irrumpen por sorpresa en establecimientos y lugares cotidianos para compartir con el gran público una charla amena e interesante sobre ciencia.

Por ejemplo, en el primer capítulo de la serie, el profesor del Departamento de Óptica Luis Gómez Robledo entra en una tienda de ropa y aprovecha los variados colores de las prendas para explicar a los clientes y trabajadores cómo ven las personas con daltonismo. Además, los científicos interactúan con el público, que realiza preguntas y plantea sus dudas, haciendo el contenido más natural y cercano.