Alberto Martínez | A Coruña www.elcorreogallego.es 04/09/2010

Arqueólogos del proyecto Pames hallaron dos tablas de arcilla con caracteres cuneiformes datadas en 1.250 a.C.// Excavarán en la primavera en otro yacimiento de hace 5.300 años.

El equipo del Proyecto Arqueológico Medio Eúfrates Sirio (Pames), que lidera la Universidade da Coruña (UDC) y del que forman parte la Universidade Nova de Lisboa, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Ministerio de Cultura de Siria, ha descubierto unas tablillas con caracteres cuneiformes asirios que confirman la presencia de este pueblo a orillas del Éufrates hacia el año 1.250 a. C. Esta región, conocida como la cuna de la civilización, también puede guardar el origen de la escritura. Por ello en la próxima primavera, el grupo de expertos volverá a la zona del hallazgo para buscar pruebas en otro asentamiento cercano, ya fechado en el año 3.300 antes de nuestra era.

La historia se produjo en el amanecer del pasado 19 de mayo. El grupo de arqueólogos de la Universidade da Coruña, que dirige el profesor de la Facultade de Humanidades de Ferrol, Juan Luis Montero Fenollós, comenzaba su trabajo un día más en la fortaleza asiria descubierta en 2008 en el enclave llamado Tall Qabr Abu al-Atiq. Con ellos, se encontraban los miembros luso-sirios del equipo. Y a las seis de la mañana, se produce el gran descubrimiento, las dos tablillas de arcilla no cocida con escritura cuneiforme. Inmensa alegría. Lo antes posible se ponen en contacto con Ignacio Márquez, efigrafista del proyecto y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, quien por los indicios apunta a la importancia del hallazgo.

Cinco años de trabajo. Desde el año 2005, los arqueólogos de la UDC realizan campañas de excava- ción en un área que fue abandonada hace bastantes años por los investigadores de otros países. Conocedores de los datos obtenidos en el pasado siglo, en los que los asirios se los asociaba sólo al río Tigris, paralelo al Éufrates, pero sabedores que en el siglo XIII a.C. los hititas bajaban de Anatolia (Turquía) y los babilonios remontaban el Éufrates, decidieron buscar -tras un pormenorizado estudio previo anali- zando topografía y fotogra- fías de satélite- en el tramo medio del río y en la garganta de Hanuqa vestigios asirios porque se trataba de una frontera natural. Así se encontró la referida fortaleza de Tall Qabr Abu al-Atiq.

El profesor Montero explica que en este yacimiento empezaron a trabajar en la campaña de 2008. «Se trata de un edificio que fue destruido por un incendio y la gran suerte es que todo quedó fosilizado». Había una tenue constancia de que los asirios se habían expandido en la región en el sigo XII a. C. por inscripciones de Salmanasar y Tukulti-Ninurta (1273-1207 a. C.), pero ello no se constató hasta la exploración del proyecto Pames de la UDC.

Considera que el contenido de las tabillas hará que se reescriba la historia de esta fortaleza asiria, ya que consta que no sólo hititas y babilonios estaban en su cercanía, sino que también existían los nómadas del desierto, posibles precursores de los arameos. «Donde hay unas tablillas suele existir un archivo y éste lo componen unas 400 unidades; en nuestra próxima campaña nos marcamos el objetivo de encontrarlo», señala el profesor Montero, quien anuncia que en la primavera de 2011 también buscarán los primeros textos cuneiformes en un emplazamiento cercano a la fortaleza, que supera los 5.300 años de antigüedad.

En la presentación del hallazgo, celebrada ayer en el rectorado de la UDC, además del director del proyecto Pames, estuvieron el rector José María Barja; el vicerrector de Ferrol, Luis Barral; el subdirector y profesor de la Universidade Nova de Lisboa, Francisco Caramelo, y el epigrafista del CSIC, Ignacio Márquez.

Confirmado el origen. El experto en Mesopotamia Márquez explica que, pese a que las tablillas no miden más allá de una caja de cerillas (5,5×4,5 cm), «son las más grandes protagonistas del proyecto». Tras observarlas, copiarlas y fotografíarlas, precisa que ahora se encuentran para su restauración en el Museo de Damasco, y confirma sin duda su origen asirio.

«Son de arcilla no cocida, el soporte de escritura es cuneiforme, su lengua, grafía y rasgos son asirios, así como las impresiones de sellos cilíndricos y el sistema monetario que se expresa», comenta el epigrafista, y añade: «Se trata de documentos administrativos que contienen información de interés sobre la sociedad y economía, y habla de derechos de aduanas y de población nómada».

El proyecto Pames quiere realizar dentro de tres años una exposición de lo hallado en A Coruña, Lisboa y Madrid. Mientras, habrá que conformarse con la página web que adjuntamos.

Un hito ibérico
Es la primera vez que una expedición española o lusa (en este caso conjunta) -desde que hace 50 años empezaron a ir arqueólogos a trabajar en la zona de Mesopotamia- realiza un hallazgo con escritura cuneiforme, habitual en los milenios anteriores a Jesucrito. La importancia de lo encontrado en esta excavación sitúa a los expertos hispanolusos en el mapa mundial. Hasta ahora, como dice el profesor Francisco Caramelo, «éramos periféricos», pero ahora «tenemos el reconocimiento internacional y podemos marcar agenda al lado de los británicos, franceses y alemanes». «La colaboración gallego portuguesa es por afinidad y amistad», manifiesta.