Dolores Vázquez | A Coruña www.lavozdegalicia.es 5/11/2010

Un estudio sobre el yacimiento genera una polémica sobre su desaparición.

La publicación de un estudio, firmado por el arqueólogo Juan A. Cano Pan y el profesor Fernán Gómez Filgueiras, sobre el castro de Cociñadoiro, que estaba asentado en terrenos del puerto exterior ha servido para generar una polémica desde distintos ámbitos por la retirada de los restos impulsada para continuar la obra que se ejecuta en Langosteira.

Desde la Autoridad Portuaria se indica que el traslado de los hallazgos se hizo siguiendo las indicaciones de las autoridades competentes y que mensualmente remite al Ministerio de Cultura un informe arqueológico de la evolución de los trabajos del material del castro.

Sin embargo, el divulgador y profesor universitario Manuel Gago, que fue quien publicitó el estudio sobre el castro desde su blog, califica el de Cociñadoiro como «excepcional e único en toda Galicia», se muestra sorprendido por lo que considera un ocultamiento de estos trabajos e indica que resulta sorprendente que sea una publicación andaluza donde se den a conocer parte de los resultados de la excavación. En el estudio de Cano y Gómez Filgueiras, titulado La Paleometalurgia del Poblado de Punta de Muros (Arteixo, A Coruña) en el contexto de la transición Bronce Final-Primera Edad de Hierro, se recoge «la construcción de una aldea fortificada y la utilización de ese espacio durante 400 o 500 años, durante la Primera Edad de Hierro» y se apunta en las consideraciones finales que «la singularidad de este yacimiento es que es un poblado dedicado a la metalurgia del bronce antiguo con dos procedimientos metalúrgicos distintos».

Para Gago, el que sea un caso atípico y con una distribución de las cabañas inéditas, condicionada por los procesos metalúrgicos, merecería una solución como la ofrecida para los dos castros hallados en el trazado original de la AG-62 Santiago-Silleda, donde tras la movilización social se logró que no se tocasen y se acometiera la obra con un túnel.

«O valor do recinto se esnaquizou antes de sacalo a luz», considera, y estima que «o proceso de exhumación foi rapidísimo para os prazos habituais da arqueoloxía. En xaneiro do 2005 iniciouse a escavación do castro. Coa chegada do verán do 2005 o proceso estaba concluído e o 100% do sitio arqueolóxico estaba á vista». «O 7 de xullo do 2005, só sete meses despois do inicio dos traballos arqueolóxicos, liberalizouse a zona sur do castro e as máquinas entraron, destruíndo boa parte do lugar. O 28 de novembro rematouse co que quedaba do recinto», relata.

«No se destruyó ni fulminó»
La Autoridad Portuaria, por su parte, rechaza que hubiera un ocultación de los trabajos y destaca que «el castro no se destruyó ni fulminó» y que para difundir los hallazgos se iniciaron los trámites para construir un centro de interpretación del castro, en el que se invertirán 2 millones y en el que se expondrán las piezas más relevantes, maquetas y recreaciones del poblado. Está previsto que en las próximas semanas se adjudique el diseño del inmueble, que se espera que se pueda abrir al público en el 2012.

El Puerto informa de que «durante todo el año 2005 se excavó el castro y se recuperaron y catalogaron con todo cuidado más de 20.000 piezas, de acuerdo también con las indicaciones del Ministerio de Cultura», tras realizar la intervención de los técnicos arqueológicos, que exigía el Ministerio de Medio Ambiente.

Asimismo, considera que «la construcción del puerto ha permitido realizar una excavación minuciosa y modélica del castro, de forma que aportará más conocimiento sobre la prehistoria de Galicia. Si no se excavase, esta información nunca saldría a la luz. Se trata de un castro situado en la fase temprana de la cultura castreña, posiblemente de los siglos VIII-IX antes de Cristo».