Pepe Luque inalbisteatro.wordpress.com 04/12/2015

Muchas veces me he preguntado si tiene algún sentido como profesor hacer en estos “tiempos difíciles” el enorme esfuerzo de preparar con tus alumnos de Humanidades, en un modesto IES de pueblo, una tragedia griega intentando transmitir todo el ritual religioso que suponía en la Atenas del siglo V a.C.

Lógicamente si el grupo está concebido como un “Proyecto Educativo” –como así es “In albis Teatro”- donde tus alumnos aprenden enormemente siendo ellos partícipes del proceso, creo que la respuesta es fácil y fluye sola.

Por otro lado, y pese a cierto “temor”-no sólo de profesores a llevar a sus alumnos a ver una tragedia griega, sino incluso de parte de los organizadores  a programar dichas tragedias- pensamos que su representación en los Festivales Juveniles de Teatro Grecolatino son hoy más que nunca imprescindibles, y no podemos olvidar el enorme potencial educativo que estos Festivales ofrecen para nuestros alumnos iniciados en el Mundo Clásico; claro está, si esos alumnos van adecuadamente preparados para ver dichas obras. El conocimiento por parte de nuestros alumnos de cuestiones básicas como qué era una tragedia, el papel del coro en la misma, el mito que da sentido a la obra, el papel de los héroes y dioses que allí participan, la preparación ante un lenguaje solemne, culto, elevado, religioso como era el utilizado en la tragedia griega, serán claves para que tanto esfuerzo realizado merezca la pena, y podamos todos lograr el “éxito” de este proceso que culmina con la asistencia a la representación de la obra.

Además si nos atrevemos a representar a Esquilo, los miedos –o prejuicios-  a ver dicha representación se acrecientan. Todos sabemos que son mucho más agradecidas las tragedias de grandes “héroes o heroínas” de los más modernos Sófocles o Eurípides, como Medea, Antígona, Electra, Edipo rey… o incluso Troyanas.

Aquí nos gustaría centrarnos en una obra bastante desconocida de Esquilo, como lo es Siete contra Tebas. Sin querer pecar de presuntuoso, “In albis Teatro” es el único grupo que la ha representado en los Festivales Juveniles, con una puesta en escena exclusivamente nuestra y muy pensada para los jóvenes espectadores objetos de nuestro trabajo. Los hechos que allí suceden estarían situados cronológicamente entre el Edipo rey y la Antígona de Sófocles. Es una tragedia por tanto que debemos situar en el Ciclo Tebano y donde aún colea con fuerza el mito de Edipo. Por ello todo el potencial de este mito puede ser utilizado para trabajar dicha tragedia. El momento: Tebas, la ciudad de las siete puertas, defendida por Etéocles, uno de los hijos de Edipo, está a punto de ser asaltada por Polinices, el otro hijo varón de Edipo, que acompañado de un ejército de extranjeros de Argos intenta recuperar el mando de la ciudad que le correspondía. Asistimos a una guerra fratricida tras la maldición de Edipo contra sus hijos: “que repartiéndose mi herencia, con la espada en la mano se maten mutuamente…”. La funesta guerra está servida y en la Séptima Puerta, por decisión del mismísimo dios Apolo, se encontrarán los dos hermanos, que no podrán evitar los designios de las Moiras…

Nuestro montaje tiene un amplio bagaje: iniciado en 2009, obtuvo el 2º Premio Nacional en el Concurso Nacional convocado por el Ministerio de Educación, en una apasionante final (entre Segóbriga y Tarancón, a causa de la lluvia), con un formato único (5 grupos entre sí) y donde “competimos” en aquella ocasión con gente de la talla de Selene, Sardiña, Párodos o Komos. Ha sido representada en multitud de sedes: Segóbriga (en dos ocasiones), Granada, Almería, Itálica (en 2 ocasiones), Sagunto, Tarragona, Baelo Claudia,… representada en el Festival Sexi Firmum Iulium 2014 de Almuñécar (Granada) compartiendo cartel con El Eunuco de Anabel Alonso, Pepón Nieto,…

Nuestro montaje,  hecho en un IES por alumnos y profesor, está pensado para el aprovechamiento al máximo de la obra por jóvenes estudiantes de Humanidades de este tiempo, principalmente iniciados en nuestras materias. Así:

 · Se pueden reconocer fácilmente las partes de una Tragedia (Prólogo, Párodos, Episodios, Estásimos y Éxodo).

· Podemos reconocer también los elementos más significativos del autor de tragedia más arcaico que conservamos:

· Un CORO de tragedia compuesto por 12 miembros (Coreutas y Corifeo).

· La presencia aún de sólo dos actores en escena, y cómo debe salir un actor para que entre uno nuevo.

Además hemos trabajado para hacer una puesta en escena atrevida y atractiva para nuestros espectadores:

· Una escenografía simple, austera si queréis, pero muy simbólica: la acción se desarrolla en el ágora de Tebas rodeada de estatuas de dioses, para ello hemos situado 7 pedestales de dioses –en el centro, el de Zeus-, que nos permitirá también en otra escena recordar las 7 puertas de Tebas.

· La guerra está presente, está simbolizada con lanzas y escudos. Uno de esos escudos con la imagen de la Esfinge, animal mitológico muy importante en el mito de Edipo, como sabéis.

· Un fuerte Coro femenino que representa a las jóvenes tebanas aterrorizadas ante el inminente asalto del ejército enemigo que rodea la ciudad.

· Potente el rey Etéocles, hijo de Edipo y defensor la ciudad, en un primer episodio donde despliega una durísimo discurso misógino contra el Coro, al que reprocha su temerosa actitud ante los tambores de guerra.

· Mucho hemos tenido que trabajar para resolver la dificultad de la escena 2ª, excesivamente monótona para el espectador, donde se describen a los capitanes que están presto a asaltar cada una de las 7 puertas de Tebas.

· Hemos introducido el llamado por nosotros “Estásimo de la Nave”, con un movimiento suave de las coreutas que nos recuerda una imagen que Esquilo repite insistentemente en la obra: la ciudad de Tebas como una nave; el rey es el que conduce el timón, y ejército enemigo es como un oleaje que está a punto de hacer naufragar la ciudad.

·  Pensamos ¿y si pudieran los espectadores de hoy presenciar la lucha de los dos hermanos en la Séptima puerta? Dicho y hecho, nos hemos atrevido a representarlo como un verdadero guiño al público joven de hoy.

· Además hemos hecho el esfuerzo de posibilitar que los espectadores escuchen la música en directo con un Quinteto de Viento-Metal y un grupo de Percusión, como ocurrirá en el Teatro Romano de Mérida.

· Con la música también hemos querido subrayar los momentos anteriores al enfrentamiento de los dos hermanos y los posteriores a la muerte de ambos. Verdaderamente hay un antes y un después de este hecho, como muy bien señala el propio Esquilo en la obra.

Todo con la única intención de acercar a nuestros jóvenes humanistas -y con los medios a nuestro alcance- el gran espectáculo musical y poético que debió suponer una tragedia de Esquilo en el siglo V a.C.

¿Es eso posible o simplemente es una osadía por nuestra parte?