Valencia www.panorama-actual.es 25/01/2009

Reproduce la vida de un ciudadano romano.

La Diputación Provincial de Valencia, a través de la Sección de Estudios Arqueológicos Valenciano (SEAV), ha publicado el número 6 de la Serie Popular, para que se sepa como se vivía en la época imperial romana, hace unos 2.000 años. Aunque se narra la vida de un ciudadano de Roma, la capital del Imperio, llamado Lucio Severo, en realidad, la vida de cualquier ciudadano romano, del mismo estatus, era similar porque se trata de la primera globalización: las mismas costumbres, los mismos dioses y religión, la misma alimentación, el mismo urbanismo, señalaron fuentes de la corporación provincial. «Bien pudo ser la vida de un ciudadano de Valentia Edetanorum, Saguntum, Lucentum o Ilici», indicaron.

Los trabajos y los días de un ciudadano romano, cuyo autor es Rafael Pérez Mínguez, funcionario de la corporación, que presta sus servicios como jefe del Almacén del Museo de Prehistoria, es una obra divulgativa dirigida a todos los públicos. Asimismo, este libro aparece ilustrado con monumentos de la Roma Imperial y piezas valencianas de la época, como el Apolo de Pinedo.

Los números anteriores se dedicaron al Arte Paleolítico, especialmente al Arte Parpallonés o Arte Paleolítico Mediterráneo, representado por las más de 5.000 plaquetas grabadas y pintadas de la Cova del Parpalló en Gandia, de donde deriva el nombre aplicado para orgullo de los valencianos.

Otro de ellos se centró en el Arte Rupestre Levantino, con el anterior declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998, extendido por toda la vertiente mediterránea de la Península Ibérica, desde Huesca hasta Almería y, junto a los animales, como en la etapa anterior, ahora con hombres, mujeres y niños protagonistas de múltiples escenas de la vida cotidiana.

A continuación, el número 4 se dedicó al estudio y divulgación de un yacimiento singular, el de la Fonteta de Guardamar del Segura, establecimiento colonial fenicio en la desembocadura del río fronterizo y clave para conocer el desarrollo del comercio mediterráneo entre oriente y occidente entre el 800 y el 500 antes de Cristo.

Asimismo, el quinto se ocupó de realizar una síntesis sobre la Cultura Ibérica, momento singular de nuestro pasado y de gran esplendor en todos los sentidos. Ahora, es el periodo romano el que se trata, en un relato novelado apoyado en una extensa y fundamentada bibliografía especializada, garantía de seriedad y eficiencia.

El autor, Pérez Mínguez, ha dedicado sus esfuerzos al estudio de la arqueología valenciana, por lo que la vida cotidiana en la época le resulta familiar, lo que se refleja en la obra que, ahora, ha visto la luz.