María Pedererol | Tarragona www.diaridetarragona.com 12/04/2011

Un par de obras de hace miles de años fueron las ‘culpables’ de que cerca de 1.800 alumnos de toda Catalunya llenaran ayer las gradas del Auditori del Camp de Mart en el XVI Festival Juvenil de Teatro Grecolatino.

Quién lo iba a decir: el teatro grecolatino causa furor entre los jóvenes de entre 16 y 18 años. Y por si quedaba alguna duda, sólo hacía falta darse una vuelta ayer por el Auditori del Camp de Mart de Tarragona, que congregó a 1.800 alumnos de Bachillerato de más de 50 institutos de Catalunya solo para ver dos representaciones de este género.

Chicos y chicas jugando a cartas en el césped, otros tumbados sobre sus mochilas tomando el sol… En el Camp de Mart casi no cabía ni una aguja. El número de personas que se unieron ayer no era ningún misterio. Ya lo preguntó Tracalión a Ampelista en la obra Rudes, de Plauto: «¿Cuántas son?», a lo que la musa le contestó retóricamente «tantas como tú y yo».

Mucho antes Tracalión había querido saber «entonces, ¿qué haces tú aquí?». Esta vez fueron los alumnos los que contestaron y la mayoría coincidían en lo mismo «no lo sé exactamente. Sólo sé que vengo a ver una obra de teatro». Eso sí, todos –o casi todos– estaban convencidos de que «seguramente me gustará».

Rudens y Antígona
¿Qué hizo que 1.800 jóvenes de toda Catalunya se acercaran hasta Tarragona para ver dos obras de teatro grecolatino? La presidenta del festival, Begoña Usobiaga, ‘culpó’ del éxito a los profesores de estas dos ramas lingüísticas y explicó que «son ellos los que deciden inscribirse y venir».

Una vez inscritos, los institutos tienen dos opciones: o bien acudir a la representación del teatro latino, o estar presentes en el griego. O ambos. En lo que no hay posibilidad de escoger es en las obras que se interpretan. Por un lado, Antígona, de Sófocles, una tragedia de este clásico griego que gira entorno al suicidio. El silencio se apoderó de todo el Camp de Mart cuando los 12 actores del instituto del Puerto de Santa Maria de Cádiz pisaron el escenario dispuestos a viajar 2.500 años atrás en el tiempo.

Más jaleo causó la comedia del romano Plauto, Rudens (La amarra), un drama burgués que mezcla con un buen grado de ironía la ternura y la risa en la vida de una joven secuestrada por unos piratas que finalmente encuentra a sus padres.

XVI edición en Catalunya
Lo que ayer reunió a tantísimos alumnos en Tarragona fue el Festival Juvenil de Teatro Grecolatino, que este año llega a su XVI edición en Catalunya. Y es que la celebración del acto se lleva a cabo a nivel nacional, con un total de 10 sedes que se unen bajo el nombre de Prosodon. Aun así, la gran mayoría de los chicos y chicas que aterrizaron en Tarragona no habían participado nunca de esta actividad. Los profesores se curaron en salud y las semanas previas al festival les instruyeron a conciencia acerca de Antígona y Rudens (La amarra) para, al menos, encaminarles hacia lo que les esperaba.

Que los 1.800 chavales hubieran hecho los deberes ya es otra cosa. Unos llegaron entusiasmados con la idea de experimentar algo nuevo. Pero otros no tenían ningún pudor en reconocer que «no me he leído el libro ni me apasiona el latín, lo encuentro aburrido». Total, qué más daba, ya estaban aquí.