Expertos universitarios estudian cerca de 4000 fragmentos hallados en la villa romana de Villajoyosa, con diseños sin paralelos conocidos en el Imperio.
Lidia G Merenciano www.historia.nationalgeographic.com.es 02/03/2026
Las excavaciones realizadas por el Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico han sacado a la luz uno de los conjuntos de pintura mural romana más singulares documentados en el sudeste peninsular. Se trata de grandes paneles decorativos procedentes de la villa romana de Barberes Sud, que con el paso del tiempo se fragmentaron hasta convertirse en cerca de 4000 piezas desprendidas de las paredes originales del edificio.
El estudio de este excepcional hallazgo se desarrolla actualmente en Vilamuseu, donde trabajan la catedrática Alicia Fernández Díaz, de la Universidad de Murcia, y el investigador postdoctoral Gonzalo Castillo Alcántara, de la Universidad de Valencia. Ambos especialistas cuentan con una amplia trayectoria en proyectos de I + D + i por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y participan actualmente en el tercer proyecto dedicado al estudio de la pintura mural romana en la mitad sur de la Península Ibérica.
Las campañas arqueológicas de 2010 y 2024 permitieron recuperar estos restos, que fueron cuidadosamente numerados, fotografiados y consolidados antes de su traslado al museo. El Departamento de Conservación y Restauración se ha encargado desde entonces de su almacenamiento, inventario y catalogación, garantizando su preservación para el estudio científico.
Según explicó la concejala de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, el conjunto refleja la riqueza decorativa de una residencia señorial del siglo II de nuestra era, situada a las afueras de la antigua ciudad romana de Allon, junto a la vía costera que articulaba el territorio de la actual Marina Baixa. La mayor parte de los fragmentos procede de la estancia 13, una habitación de carácter esencial que se abría a un jardín privado o viridiarium.
El trabajo que se desarrolla estos meses en los laboratorios Vilamuseu consiste en un complejo proceso de recomposición, descrito por los investigadores como un auténtico puzzle arqueológico. Las primeras conclusiones apuntan a que es posible restituir casi por completo el alzado de las paredes, lo que permitirá ofrecer una imagen muy aproximada de cómo estuvo decorado este espacio. Desde el punto de vista cronológico, la decoración encaja a la perfección con las modas del siglo II, en paralelo a otros conjuntos conocidos en ciudades cercanas como Cartago Nova.
Sin embargo, aunque encontramos similitudes en algunos patrones cronológicos, uno de los aspectos que debemos destacar del hallazgo es la singularidad de su esquema decorativo. En la parte superior de los muros se han identificados fragmentos con fondos blancos y guirnaldas, un motivo que, según los especialistas, no cuenta con paralelos claros en la pintura mural del Imperio Romano occidental y apenas se documenta tampoco en el oriental. Se trata de un esquema más habitual en mosaicos y que suele aparecer a partir del siglo IV, lo que confiere a este conjunto un carácter excepcional.
Los investigadores subrayan además la importancia del contexto funcional de estas pinturas, concebidas para espacios de representación y recepción dentro de la villa, donde la carga visual y simbólica era fundamental. Tras la fase de análisis in situ, el estudio continuará en las universidades de origen de ambos expertos y culminará con una restitución hipotética y una reconstrucción virtual que permitirá visualizar las paredes en su momento de esplendor.
Este proyecto se enmarca también una estrategia de colaboración público privada impulsada por el Ayuntamiento de Vila Joiosa, con el objetivo de implicar al sector turístico en la investigación y difusión del patrimonio histórico local y convertir estos avances científicos en un recurso cultural de primer nivel.






