Marta Soler | Almería www.elpais.com 24/04/2011

Halladas en Sorbas minas romanas de placas yesísticas para acristalamiento.

La ruta de las explotaciones mineras de cristal de yeso en las canteras de Hispania ha experimentado un notable cambio desde los últimos hallazgos hechos públicos por investigadores almerienses. En Sorbas, en el Paraje Natural de los karst en yeso, se han descubierto minas de lapis specularis, vocablo latino con el que se denominaba a las placas yesísticas cristalinas de gran tamaño y transparencia, utilizadas para acristalamiento y cierre transparente de ventanas y ventanales, como elemento ornamental y estético en bóvedas, paredes y revestimiento de edificios e, incluso, como invernadero. Con acristalamiento de enormes láminas de yeso se construyeron invernaderos para obtener cosechas fuera de temporada, antecedentes del cultivo intensivo actual.

El lapis specularis es una variedad mineralógica del yeso, conocida también como yeso selenítico o yeso espejuelo. El sello de Sorbas se imprime, pues, en muchas de las lujosas villas romanas, casas o edificios hacia los que era conducido el precioso mineral desde Almería para dar luz a las viviendas. En Andalucía, las minas son únicas, y en España tan solo se tiene constancia de las de Segóbriga (Cuenca), según los estudios publicados desde la época romana por Plinio el Viejo, en el siglo I.

Andrés Pérez Pérez, espeleólogo, siguió la pista a las minas de lapis specularis de Sorbas después de leer un artículo en noviembre de 2006 en la revista Nacional Geographic en el que se daba detallada cuenta de las minas de yeso de Segóbriga y tuvo una premonición: también debía haber en Sorbas, comarca rica en yeso y explotada por los colonizadores romanos. Todo cuadraba.

Tres años más tarde llegó la recompensa a su trabajo. «Una de las cuevas en las que jugaba de niño resultó ser una mina», relata, y así sucedió con varias de ellas posteriormente. Encontró un tesoro que aún no se ha descubierto en su totalidad. Su hallazgo ha sorprendido a la comunidad de expertos e investigadores de la época romana en Almería, que no tenían constancia de la existencia de estas minas.

Andrés Pérez se puso en contacto con profesionales de Cuenca y miembros del proyecto de investigación Cien mil pasos alrededor de Segóbriga, que confirmaron que sus hallazgos correspondían a minas de la época romana. Desde entonces, solo hay que mirar a las cuevas «con otros ojos» para buscar nuevas minas.

A partir de ahora, «todo es deshojar la margarita», anuncia, convencido de que la mayor parte del tesoro está por descubrir y podría dar de sí un parque minero en el que se interpretara la extracción y tratamiento del yeso desde la época romana hasta hoy. Para que sea posible el estudio, investigación y puesta en valor de este patrimonio arqueológico-minero el descubridor de las minas apuesta por formar equipos multidisciplinares donde espeleólogos, arqueólogos, cristalógrafos, administraciones e iniciativa privada aúnen esfuerzos para generar un nuevo «recurso natural y cultural» para la comarca.

Las cuevas de Sorbas ya constituían un espacio insólito. El Paraje Natural es único en España, una «joya subterránea» y lugar de gran belleza paisajística. Actualmente, existen más de 1.000 cavidades y cuevas catalogadas que se encuentran interconectadas como si se tratara de un laberinto y conforman todo un mundo de formas cristalinas con estalactitas, estalagmitas y otras formaciones naturales logradas a lo largo de miles de años.