Valencia www.panorama-actual.es 25/06/2008

El Museu de la Prehistòria de Valencia realiza un recorrido, desde este miércoles y hasta el próximo 12 de octubre, por la historia del vidrio, «la gran desconocida», con un total de 157 piezas que fueron creadas hace 2.000 años. Los objetos recogidos en la muestra ´La fragilidad en el tiempo. El vidrio en la antigüedad´, producida por el Museu d´Arqueologia de Catalunya, -de el siglo VII a.C. hasta el VII d.C.- presentan una apariencia «muy actual» y muchos de ellos fueron realizados con las mismas técnicas actuales.

Así, esta muestra -que fue presentada este miércoles en Valencia por la diputada provincial Maria Jesús Puchalt, el consejero Territorial de Caja Mediterráneo (CAM), José Beltrán, la directora del Museu de la Prehistòria de Valencia, Helena Bonet, el director del Museu d´Arqueologia de Catalunya (MAC), Pere Izquierdo, y la comisaria, Teresa Carreras- recoge una selección «única y maravillosa» de las «mejores piezas de vidrio antiguo» conservadas en diferentes espacios culturales de Cataluña.

Las piezas datadas hace más de 2.600 años ha sido recuperadas a través de excavaciones y yacimientos, por lo que la mayoría de ellas fueron descubiertas dentro de tumbas que permanecían cerradas, hecho que explica que » a pesar de la fragilidad del material con el que están compuestas hayan sobrevivido el paso del tiempo». «Esta es una oportunidad única de ver cerca de 160 piezas que a pesar de la fragilidad de su naturaleza siguen conservando su belleza y esplendor», afirmó Puchalt.

La exposición, inaugurada en 2004 y cuyos próximos destinos serán Menorca, Mallorca e Ibiza, se articula en tres bloques que corresponden a diferentes momentos de la historia del vidrio en la antigüedad. A través de este recorrido, se ilustra la evolución de las técnicas de fabricación y el proceso mediante el cual el objeto de vidrio dejó de ser un producto de lujo para convertirse en un elemento muy frecuente de la vida cotidiana.

«El objetivo que se pretende es hacer salir a la luz la historia del vidrio, un material muy cotidiano, pero del que se conoce muy poco», indicó Carreras, quien añadió que «aquí se muestran las diferentes técnicas con las que se fabricaba el vidrio, unas técnicas que son iguales a muchas de las que existen en la actualidad».

Asimismo indicó que el vidrio «es algo muy cotidiano, pero no se valora y es considerado como el gran desconocido de nuestra época, por lo que cuando de encuentran piezas sueltas es muy difícil de catalogar». «Esta exposición pretende servir de hilo conductor en la historia del vidrio donde se muestran piezas que por su apariencia, perfectamente podrían haberse creado ayer», afirmo Carreras.

Por su parte, la directora del Museu de Prehistoria, Helena Bonet, declaró que «con esta selección de piezas acompañadas de un discurso minimalista se ofrece una forma de combinar la belleza de las piezas con la historia del vidrio, todo tratado con el mayor rigor científico». Pere Izquierdo, en cambio, resaltó que ésta es una manera de «recuperar y sacar a la luz un patrimonio nacional muy valioso a través de una exposición maravillosa».

Por último, José Beltrán declaró que ´La fragilidad en el tiempo. El vidrio en la antigüedad´ es una especie de «proceso didáctico sobre este material para conocer un poco más de su historia y descubrir cómo se realizan estas piezas tan originales».

La muestra comienza con una primera parte con el nombre ´El vidrio, un elemento de lujo´, donde se recogen diferentes piezas de Mesopotamia datadas desde el siglo VII a.C., que en aquella época eran consideradas «de lujo». «En aquella época el vidrio era muy costoso de conseguir, por lo que pertenecía mayoritariamente a la clase alta de la sociedad», afirmó.

Una segunda parte, ´La popularización del vidrio´, se sitúa en la época romana de mediados del siglo I a. C. en el área mesopolitana, donde surgió la técnica de soplado, mecanismo que aún se sigue utilizando actualmente. Con esta nueva técnica se consiguió un abaratamiento importante del material llegando a más clases sociales.

La última etapa, ´La evolución de los modelos´, data de finales del siglo IV y siglo V, cuando tras la ruptura del imperio romano, cada región personalizó sus productos, lo que supuso una mayor variedad en formas y decoraciones. «En esta última etapa se pueden localizar una pieza islámica y otra judía», indicó Carreras, quien explicó también que «en esta exposición no hay ninguna pieza ´estrella´ sino que la maravillosidad de la mismas reside en la grandeza de todas sus piezas».