Esther Colchero www.andaluciainvestiga.com 15/04/2011

La obra, de carácter enciclopédico, nace para ser un referente para los estudiosos de la literatura grecolatina y moderna.

El próximo mes de mayo verá la luz el Diccionario de motivos amatorios en la literatura latina. Una obra, engendrada en el seno de la Universidad de Huelva, que recoge la concepción del amor de todos los autores latinos desde Plauto (s.III a.C.) hasta Apuleyo (s.II d.C.) en 529 páginas. Para su edición se ha necesitado “la colaboración de especialistas en lengua latina de toda España”, según manifiesta uno de los coordinadores del proyecto, Luis Rivero, que indica: “Pero sin duda el promotor principal del diccionario ha sido Antonio Ramírez de Verger”, responsable del grupo de investigación Instituto Nicolaus Heinsius para la edición de textos de la Onubense.

El Diccionario de motivos amatorios en la literatura latina incluye 173 voces correspondientes a tópicos eróticos -con figuraciones metafóricas sobre el amor (como el concepto llama de amor o esclavitud de amor)-, situaciones (como el enamoramiento, el cortejo o los esponsales), personajes (como la amada, el amante, el confidente o el cornudo) y otros elementos relativos a la relación erótica (como el coito, las fantasías eróticas, la felación, etc.). Se trata de una obra que “nace con vocación enciclopédica y concebida para ser una referencia para estudiosos de la literatura grecolatina y moderna”, según manifiesta Rosario Moreno, profesora de Filología Latina de la Universidad Pablo de Olavide y una de las coordinadoras del manual junto a Luis Rivero.

Con el estudio de todas las creaciones amatorias de más de una veintena de autores latinos (Apuleyo, Catulo, Cicerón, Tibulo, Horacio, Juvenal, Lucano, Lucrecio, Lucilio, Marcial, Ovidio, Petronio, Persio, Plauto, Priapea, Propercio, Séneca, Terencio, Varrón y Virgilio) “podemos ver cuánto hay de herencia cultural en la manifestación del amor”, indica Luis Rivero. Éste considera que aunque el amor es un sentimiento universal, cada civilización lo configura de una forma diferente. “No obstante, hubiera sido preferible que el primer diccionario elaborado hubiese sido sobre la literatura griega pues hubiera servido para comparar ambas mentalidades y ver las aportaciones que hicieron los romanos”, se lamenta el filólogo clásico.

La proyección del amor en las obras latinas refleja cómo vivían el amor los romanos: “Aunque cada autor lo refleja en sus obras de una manera diferente, en general existía una desinhibición frente a los hábitos amorosos de hoy”, esclarece Luis Rivero. “En aquella época había una mayor espontaneidad sexual”, añade.

Los creadores del Diccionario pretenden con su publicación, de la que se editarán 500 ejemplares, que especialistas de otras lenguas europeas puedan basarse en él para hacer estudios análogos y analizar el tema amatorio en el corpus literario de otros países (como puede ser el amor en la literatura inglesa), o por períodos históricos (como por ejemplo, la concepción del amor en la Edad Media). De esta forma “podemos ir conociéndonos mejor, sabiendo qué entendemos por amar, acercándonos al abismo de ese misterio que no puede ni nunca podrá saberse”, concluye el especialista.

Proceso de creación
Detrás de este diccionario hay 20 años de trabajo. La primera etapa, coordinada por Antonio Ramírez de Verger y Luis Rivero, consistió en el despojo de todo el material amoroso de “aquellos textos latinos más relevantes y susceptibles de contener ese material” -aclara Rivero- y su organización por criterios temáticos. En segundo lugar, se procedió a la elaboración de una plantilla de motivos amatorios y la inclusión del material para su clasificación.

La última etapa fue la redacción de las entradas del Diccionario, es decir, de los distintos motivos amatorios y sus manifestaciones literarias desde Plauto hasta Apuleyo. Esta labor, coordinada en su fase final por Rosario Moreno, editora del volumen, requirió la participación y colaboración de investigadores de las Universidades de Extremadura, Pablo de Olavide, Sevilla, Málaga, Córdoba, Lleida, Valladolid y Autónoma de Madrid, además de los de Huelva.

Los conceptos se organizan de una manera sencilla: “Después de la voz castellana sigue entre paréntesis la denominación latina —y, a veces, griega— junto con la remisión a otras voces relacionadas del diccionario”, relata Rosario Moreno. A continuación, se da una definición y explicación general del motivo, junto con los pasajes paradigmáticos y la bibliografía general. Pero “cuando la complejidad del motivo así lo requiere, la entrada se divide en distintas subintradas”, añade Moreno Soldevila.

El Diccionario empezó a forjarse en 1990 a partir de la ejecución del proyecto Ovidio: Opera amatoria. En esta colección Alma Mater ya se incluyó un Índice de motivos amatorios que acompañaba la edición. Tras el desarrollo de varios proyectos de investigación nacionales en la UHU, se planteó la tarea de “ordenar y sistematizar todas aquellas manifestaciones del tema amoroso en la literatura latina, entendiendo que se trata de un tema de máxima importancia en el canon literario universal y que aún no había recibido una sistematización”, concluye Luis Rivero.

Más información:
Rosario Moreno. E-mail: rmorsol@upo.es
Luis Rivero. E-mail: lrivero@uhu.es