Filósofos, antropólogos, psicólogos… la hegemonía digital en la empresa aparta a unos profesionales claves para entender al usuario y corregir los excesos de la tecnología

Belén Rodrigo abc.es, 6 de octubre de 2020

 

Muchos profesionales de las disciplinas de Humanidades forman parte de los equipos de trabajo de multinacionales como Facebook, Samsung, Google y Microsoft. Estas compañías se han dado cuenta que para triunfar en el mercado hace falta algo más que buenos conocimientos tecnológicos. Filósofos, sociólogos, psicólogos o antropólogos, entre otros, tienen mucho que aportar en temas como el análisis de cuestiones éticas relacionadas con el uso de la IA o de los datos. Esta tendencia empezó a circular hace años en el mercado de trabajo español pero no resulta fácil encontrar ofertas de empleo para estos perfiles más allá de las tradicionales en la docencia o investigación. Sin embargo, los expertos no dudan de que estos profesionales son necesarios en las empresas y cobrarán más importancia en los próximos años. 

«Existe una carencia de perfiles STEM y ante ello hay que reinventar los modelos de selección de las empresas. Las carreras de ciencias son importantes para el desarrollo de la tecnología pero no conectan con el usuario final», señala Daniel Pérez, director de Tecnología y Digital de Page Group. Ante esta realidad, hay ciertos perfiles que encajan en el mundo de la tecnología que no necesitan tener conocimientos técnicos. Uno de ellos es el llamado scrum master, o facilitador de proyectos. «Sirven los perfiles de humanidades. Se pone en valor la capacidad que tengas de persuadir sobre un equipo de trabajo para que las cosas sucedan y dar creatividad. Se necesita tener empatía y capacidad de escucha. Trabajan por una filosofía del trabajo ágil», resalta Pérez. Un puesto para el que se están reclutando psicólogos, antropólogos y filósofos, entre otros. En el caso del cargo de analista de negocio, va a detectar factores claves del mismo. «Analiza la gestión de la demanda del producto y lo lleva al equipo de producción», explica el responsable de Michael Page. Sin olvidar que en el mundo de la IA y la Robótica, «tienen que intervenir otras carreras que no sean técnicas para entender mejor al ser humano y entender el impacto que tiene sobre la sociedad. De lo contrario la tecnología puede ser peligrosa», puntualiza.

Pilar Llácer, filósofa, profesora en EAE Business School y experta en el futuro del trabajo, tiene claro que las Humanidades tienen su espacio en el nuevo mercado laboral donde las compañías buscan perfiles muy diferentes a lo habitual. Pero cree necesario que dichos perfiles «sean capaces de vender mejor su grado, de explicar lo mucho que saben y pueden aportar en una empresa». Los departamentos de RR.HH. buscan equipos con disciplinas muy diferentes, algo que beneficia a los graduados en Humanidades. Una de las profesiones que aumenta es el experto en ética de datos e IA. «Los que diseñan los algoritmos para que salga una u otra oferta deben tener en cuenta la parte ética», matiza. Ante esta nueva realidad hay algo que resulta evidente, «el componente digital en la empleabilidad es muy grande. Si lo que ofreces como profesional no lo demanda el mercado, no encontrarás trabajo», puntualiza Llácer. Lo cierto es que no hay ofertas claras para los perfiles de humanidades pero no tiene dudas que «se valora mucho el pensamiento crítico» y recuerda que las empresas con éxito son las que «incluyen perfiles diferentes».

Cultura general

«Si queremos sacar líderes al mercado, tendremos que formar personas que sepan entender y dirigir otras personas, tener cultura general, educación, entender cómo funciona el mundo y dar ejemplo humano». Estas fueron las palabras, hace unos años, del presidente de la Universidad de Standford, Tessier-Lavigne. Desde el Instituto de Humanidades Francesco Petrarca recuerdan que la fuerza de la tecnología y de las carreras de ciencias sigue, pero eso hace cada vez más necesario completar la formación en tecnología con las habilidades humanas, si no, «corremos el riesgo de tener una generación de tecnócratas incapaces de tomar decisiones importantes sobre las personas, la ética o el mundo intercultural. Hay que tener cierto bagaje de pensamiento para formarse un criterio amplio sobre las cosas y eso precisa formación», afirma su directora, Cristina Alonso. Estos perfiles aún no abudan en la empresa españolal, pero ya hay casos significativos como el del actual director del Real Madrid, José Ángel Sánchez, licenciado en Filosofía.

FUENTE: www.abc.es