Guillermo Caso de los Cobos, Terrae Antiquae, 18 de noviembre de 2020

Un grupo de arqueólogos italianos descubrió el lujoso palacio perdido que perteneció a Calígula debajo de un bloque de edificios construidos en el siglo XIX en Roma.

Después de tres años de trabajo, el equipo de expertos pudo descifrar todos los misterios que escondía esta desconocida residencia, que fue uno de los lugares preferidos de recreo del emperador romano.

El breve reinado de Calígula estuvo marcado por los excesos, desde levantar dos templos en honor a su figura para ser venerado como un dios hasta nombrar a su caballo Incitatus cónsul del imperio. Ahora, gracias al hallazgo de los arqueólogos en la capital italiana, cuyas excavaciones han durado tres años, se conoce este nuevo palacio del polémico soberano, que tiene un extenso y exótico jardín con fuentes, pabellones con frescos en sus muros (que evocaban escenas marítimas) y complejas decoraciones de mármol policromado.

Los especialistas también descubrieron que el emperador tenía una vasta colección de animales salvajes. Entre los objetos desenterrados, hallaron dientes de oso y huesos de leones, avestruces y ciervos. Además, los arqueólogos encontraron semillas de plantas exóticas, una escalera de mármol blanco con la que se unían los diferentes niveles del jardín y una tubería para proveer de agua el palacio que está grabada con el nombre de Claudio César (el sucesor de Calígula).

También fueron recuperadas miles de piezas antiguas del interior del palacio, tales como ánforas, joyas, monedas y un broche de metal que perteneció a un guardia imperial, entre otras posesiones.

El emperador romano pasó a la historia por su hedonismo, excentricidades, delirios de grandeza,  crímenes sanguinarios y banquetes excesivos. «Podemos imaginar a Calígula caminando sobre esta escalera monumental para disfrutar de los espectáculos. Era un palacio construido según un modelo helenístico y oriental, que combinaba la grandeza arquitectónica y el gusto decorativo con el virtuosismo de las ninfas, las fuentes y los espectáculos acuáticos», explicó Mirella Serlorenzi (izquierda), experta del Ministerio de Patrimonio Cultural y Actividades de Italia y responsable del sitio arqueológico, al periódico The Times.

La idea del ministerio italiano es convertir este descubrimiento en un museo donde se puedan exhibir los elementos que se encontraron en la excavación. Por esa razón, están trabajando en conjunto con el Ente Nacional de Seguros y Asistencia para Médicos y Odontólogos, ubicado en la Piazza Vittorio Emanuele II en el centro sureste de Roma, debajo de cuyos cimientos se esconde el palacio de Calígula.

Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula, nació en el año 12 d.C., y fue el tercer César de Roma, cargo del que tomó posesión a la edad de 24 años. Sin embargo, al poco tiempo de llegar al poder, algún hecho cambió su personalidad. Los expertos creen que sufrió una grave enfermedad (epilepsia o hipertiroidismo), que hizo que su forma de ser se transformara de manera indescriptible hacia el más absoluto extremo. Desde entonces, la violencia desmesurada y el sexo descontrolado se convirtieron en su modo de vida.

Pero Calígula no fue quien ordenó construir este palacio a su medida. Los arqueólogos afirmaron que fue Lucius Aelius Lamina, un rico senador y cónsul que legó sus propiedades al emperador: él habría construido los jardines y la casa principal.

FUENTE: www.terraeantiqvae.com