patio de la Villa GettyJosé Ángel Abad | Nueva York www.antena3.com 01/04/2006

Aunque está en Los Ángeles es una casa como la que tenía el mismísimo Nerón y ahora, tras nueve años cerrada al publico y una renovación de coste imperial, costado nada menos que 275 millones de dólares pero la ciudad Los Ángeles acaba de reabrir uno de sus mayores reclamos turísticos, la Villa Getty, la única reconstrucción milimétrica en el mundo de cómo fue un antiguo palacio del Imperio Romano, incluidos sus mármoles, sus jardines y también sus escándalos.

Podría ser el palacio imperial de Cesar y Cleopatra pero esta a orillas del Pacifico en Malibú, la Villa Getty, la única reconstrucción en el mundo de una autentica mansión patricia del Imperio Romano, recién reabierta para que se admiren, por ejemplo, su atrio de lujo, los mosaicos en un verdadero templo de Hércules o en frente, abriéndose como un olimpo, un peristilo como solo los había en la Antigua Roma, estatuas de bronze por docenas incluidas.
Dice un representante de Getty Villa: "Es el tipo de casa que tenía alguien que estaba en lo más alto de la sociedad romana y, probablemente, en lo mas alto del gobierno, un lugar pensado para aparentar, para dar una impresión de poder pero también de buen gusto y educación" . Tratándose de un país donde las ruinas arqueologiazas no abundan precisamente, esta es para los norteamericanos la solución no va más para viajar a través de la historia: su reconstrucción milimétrica.

Pero la Villa Getty no reconstruye solo los lujos de la Roma imperial, también sus escándalos, porque exhibe una de las mejores colecciones de arte antiguo del mundo pero sus mejores piezas son reclamadas por el gobierno italiano que dice que fueron robadas y en el Getty ponen buena cara.

Comenta el representante de Getty Villa: "No es algo único al Getty, es algo por lo que esta pasando todo museo americano de arte antiguo, y el Getty es parte de ese grupo y estamos trabajando con los italianos para ver si llegamos a un acuerdo" . El Getty es uno de los pocos museos americanos donde no hay que pagar pero si reservar con meses de antelación.