Aspecto de la tumbaRobin Pomeroy | Formello (Italia) REUTERS 17/06/2006
Italia reveló un nuevo yacimiento arqueológico que según algunos expertos contiene las pinturas más antiguas en la historia de la civilización occidental. «Se trata de la tumba de un príncipe etrusco con frescos más antigua que se haya descubierto en todo el Mediterráneo», declaró Rutelli. Durante las excavaciones se descubrieron vasijas provenientes de Grecia y Roma así como joyas, algunas en bronce con piedras preciosas, marfil y perlas incrustadas.

Aspecto de la tumbaRobin Pomeroy | Formello (Italia) REUTERS 17/06/2006
Italia reveló un nuevo yacimiento arqueológico que según algunos expertos contiene las pinturas más antiguas en la historia de la civilización occidental. «Se trata de la tumba de un príncipe etrusco con frescos más antigua que se haya descubierto en todo el Mediterráneo», declaró Rutelli. Durante las excavaciones se descubrieron vasijas provenientes de Grecia y Roma así como joyas, algunas en bronce con piedras preciosas, marfil y perlas incrustadas.
La llamada ‘Tumba de los Leones’, por las pinturas con fieras que representan leones, se encuentra en medio de un campo y se accede a ella a través de un corredor angosto. Annamaria Moretti, responsable del sector arqueología de la provincia de Lazio y Giovanni Colonna, experto en civilización etrusca, precisaron que la tumba remonta al siglo VII antes de Cristo, «hacia el 680», y por lo tanto es más antigua que las que se encuentran en Tarquinia, principal centro de la civilización etrusca, en Toscana, que son del siglo VI AC.
YACIMIENTO
El ministro de Cultura de Italia condujo a los periodistas a un campo sin ninguna distinción en particular, en las afueras de Roma, bajo el cual se mostró a la prensa una habitación esculpida en la ladera de la colina, decorada con coloridos frescos que según los arqueólogos datan de hace 2.700 años.
«Es la tumba de un príncipe que es única, y yo diría que remite a los orígenes del arte occidental», dijo el ministro Francesco Rutelli, de pie sobre lo que, hasta hace dos semanas, cuando fue hallado el sitio, era sólo un campo de cebada.
Las autoridades fueron llevadas al lugar – localizado en una área conocida por sus restos de la civilización etrusca que vivió en Italia antes del Imperio Romano – por un guía turístico austríaco de 82 años que estaba siendo interrogado por la policía por el robo de objetos antiguos.
Los arqueólogos se sorprendieron con lo que hallaron después de que la tierra fue retirada: una gran habitación cuadrada, con nichos que alguna vez guardaron restos cremados, vestigios de un techo pintado de rojo brillante y coloridos frescos de aves y leones.
«Hay miles de tumbas aquí», dijo Francesca Boitani, una arqueóloga del ministerio de Cultura, señalando una serie de colinas ubicadas al norte de Roma, en las que alguna se encontraba la ciudad etrusca de Veia.
«Pero en este caso, lo sorprendente son las pinturas. Dan una idea de lo primitivo».
Es la naturaleza primitiva de las pinturas lo que convenció a los expertos de que son al menos una generación más antiguas que cualquier otra serie de pinturas halladas con anterioridad. Los frescos datan de entre los años 700-680 A.C.
LAS MÁS ANTIGUAS
Giavonni Colonna, un profesor de la Universidad Sapienza de Roma, dijo que a pesar de que los frescos no eran tan antiguos como el arte egipcio o las pinturas de algunas cuevas, éstos debían ser las muestras más antiguas de la tradición artística occidental que luego fue desarrollada por las civilizaciones de Grecia y Roma.
Fragmentos de cerámica decorada encontrados en la tumba, y los restos claramente visibles de una rueda que fue parte de una carretilla sepultada con los cuerpos, indican que se trataba del sitio de entierro de un noble o un príncipe.
En el arte etrusco, las aves habrían simbolizado el pasaje de la vida a la muerte y los leones habrían representado el mundo de ultratumba.
Si bien los historiadores del arte se entusiasman con el descubrimiento, éste ilustró dos serios problemas a los que se enfrenta Italia: los altos costes de las excavaciones y de la administración de los tesoros antiguos y la lucha contra el crimen organizado que saquea el patrimonio cultural del país.
Paradójicamente, la policía fue orientada al yacimiento arqueológico por un presunto saqueador de tumbas, que esperaba que no lo trataran con mucha severidad.