Alberto Rojas M. www.emol.com 19/03/2008

En Londres, cerca del puente de Westminster —uno de los varios que cruzan sobre el río Támesis—, se ubica una estatua levantada en 1905 y que muestra a tres mujeres a bordo de un carro tirado por caballos. ¿Quiénes son? Nada menos que la reina guerrera Boudica, líder de los icenos, y sus dos hijas.

La historia la recuerda como la responsable del mayor alzamiento de tribus bretonas contra la presencia romana, entre los años 60 y 61 d.C., durante el gobierno del emperador Nerón. Irónicamente, los únicos registros sobre ella los escribieron historiadores romanos: Tácito y Dión Casio.

Pero ahora su leyenda llega a las librerías chilenas a través de dos novelas históricas: “El Imperio de la Reina” (Vía Magna/ Océano), del novelista australiano Alan Gold, y “Boudica. El Sueño del Águila” (Edhasa/Océano), de la escritora escocesa Manda Scott, que con este título inició una serie que ya va en su cuarto libro.

Boudica era la esposa de Prasutag, líder de la tribu de los icenos, que habitaban al este de la actual Inglaterra. Él había forjado una estratégica alianza con Roma, que le permitía la independencia de sus dominios, pero sólo hasta su fallecimiento. Entonces, tras su muerte, Roma anexó su reino y reclamó a su viuda el pago de antiguas deudas y todas sus riquezas personales, incluídas las dotes de sus dos hijas.

Ante la negativa de Boudica, los romanos la azotaron en público y violaron a sus hijas. Entonces comenzaron a esclavizar a todo su pueblo. Este episodio fue la chispa que inició el levantamiento de las tribus bretonas, que rápidamente lograron importantes victorias sobre las legiones romanas. Y su avance vino aparejado con la destrucción de numerosas ciudades romanas, llegando incluso hasta Londinium, la que fue incendiada.

Finalmente Suetonio Paulino, gobernador de Britania, derrotó a Boudica a pesar de estar en inferioridad numérica, ya que los carros de los bretones fallaron al intentar rodear a las tropas romanas y cayeron bajo el avance de su caballería. Derrotada, Boudica prefirió suicidarse con veneno antes que caer en manos de Roma.

La figura histórica de esta reina comenzó a ser rescatada del olvido durante la época victoriana (siglo XIX). Y ahora es la inspiración para novelas que recrean con gran detalle los años en que Roma ocupó Britania.

La novela de Alan Gold, “El Imperio de la Reina”, comienza el año 43 d.C. con una joven Boudica que prueba sus dotes como cazadora frente a su padre. Y recorre toda su vida —marcada por la tragedia y la venganza—, alternando los acontecimientos en Britania con las decisiones e intrigas que se desarrollan en Roma.

Por su parte, Manda Scott comienza la narración de “Boudica. El Sueño del Águila” un poco antes, el año 32 d.C., con la muerte de su madre durante un ataque de guerreros coritanos a su aldea. Oportunidad en que Boudica —a quien Scott llama Breaca, otro de los nombres con que se la conoce—, en defensa propia vive la experiencia de matar por primera vez a un hombre.

Ambas novelas, producto de largos procesos de investigación histórica, reconstruyen vívidamente una época ya perdida en el tiempo. Además, las dos ofrecen al lector valiosos mapas que permiten ubicar, por ejemplo, los territorios controlados por las diferentes tribus bretonas o las ciudades romanas más importantes. Sin duda, una excelente oportunidad para conocer a esta mujer que se convirtió en leyenda.