El templete fue encargado por un hombre llamado Plotius Vigor, miembro de una familia de senadores y funcionarios
Vicente G. Olaya www.elpais.com 22/06/2026
A finales del siglo II d. C., Plotius Vigor ―miembro de una familia de senadores y funcionarios romanos en Hispania― ordenó labrar en una pared de una cantera ubicada en el actual término municipal de Campos de Paraíso (Cuenca) un templete o edícula dedicado a la diosa Minerva. Ahora el estudio El santuario rupestre de Minerva en Campos del Paraíso: un nuevo espacio cultual en cantera en el territorio del lapis specularis, publicado en la revista Mantva, da cuenta del hallazgo de este templete, que demuestra la relevancia de esta diosa en el entorno de la enormemente rica Segóbriga (Saélices, Cuenca) en el siglo II.
Los romanos abrieron diversas canteras en esta zona para extraer bloques y sillares de arenisca destinados a la construcción, algunos de los cuales pueden reconocerse todavía en diversos yacimientos arqueológicos de la provincia. En uno de estos huecos mineros, se talló la imagen de la diosa Minerva (la Atenea griega) y un epígrafe votivo consagrado a ella.

Inscripción situada bajo el templete dedicado a Minerva.
José Martínez Hernández
El espacio donde se levantó el santuario se ubica a solo 15 kilómetros de Segóbriga ―en el territorio del lapis specularis, la roca de yeso transparente que se colocaba en las ventanas y que regó de riqueza toda la comarca durante siglos―, además de no estar demasiado alejada de la ciudad de Ercávica (actual Cañaveruelas) y otros asentamientos más pequeños y villas.

Lapis specularis
El conjunto votivo tiene una composición de carácter arquitectónico: dos soportes laterales sobre los que se alza un frontón triangular, sustentado por dos semicolumnas estriadas. “Aparece tallada como figura principal la diosa Minerva, aunque la erosión de la roca en esta zona dificulta la visualización de la escena. Aun así, pese a su acusado deterioro, su identificación puede sostenerse a partir de la composición volumétrica y esquemática conservada, así como de determinados rasgos formales todavía perceptibles y de la disposición espacial de los restos del relieve”, señalan.
Minerva aparece representada en la cantera con su iconografía clásica más habitual: frontalmente y en actitud de reposo, de pie y vestida con túnica larga o peplo, tocada con casco y armada con lanza en la mano derecha y portando la égida con el gorgoneion (símbolo protector). Apoya su mano izquierda en un escudo de forma ovalada. Precisamente, sobre el escudo se distingue también un mochuelo común (Athene noctua), ave simbólicamente asociada a la diosa y emblema de la “sabiduría, inteligencia y perspicacia”.

Recreación del transporte de piedra desde la cantera conquense.
Lapis specularis
En la parte inferior de la aedicula, se distingue una banda epigráfica horizontal de dos líneas, donde se puede leer: Minervae dominae Ploti / vs cum svo comitato (A Minerva Domina, (dedica) Plotius Vigor con su séquito).
“Por lo que se refiere a la ‘gensPlautia’ o Plotia”, escriben los expertos, “nos hallamos ante una familia de origen plebeyo con raíces en época republicana, cuyos miembros aparecen atestiguados en numerosos lugares, algunos de ellos como senadores o desempeñando otros cargos administrativos o institucionales”. En Hispania, se han encontrado epígrafes con el nombre Plotius en Villalgordo del Júcar, Tarraco, Gades, Emerita Augusta, Carthago Nova, Gerunda, Aroche (Huelva), Acci (Guadix, Granada), Baena (Córdoba), Villaseca de la Sagra (Toledo), Sádaba y Uncastillo (Zaragoza), así como en Odrinhas y Terrugem (Sintra, Portugal).
A la izquierda del pequeño templete, se talló también una pequeña oquedad horizontal, que debía cumplir la función de insertar una repisa para la colocación de ofrendas o exvotos.
Los arqueólogos concluyen que “el santuario rupestre de Minerva de Campos del Paraíso constituye un testimonio arqueológico y epigráfico de notable trascendencia dentro del territorio segobrigense. El conjunto pone de manifiesto cómo determinados lugares vinculados a la extracción de recursos pétreos pudieron adquirir, en época romana, una dimensión simbólica y religiosa añadida a su función productiva”.

Recreación del tallado del santuario rupestre de Minerva en Campos del Paraíso.
Lapis specularis
En definitiva, este santuario rupestre “constituye un hallazgo de especial valor para el conocimiento de la religiosidad romana en el territorio segobrigense, así como en el ámbito de la Hispania Citerior Tarraconense y, de manera más amplia, para el estudio de los espacios sacros asociados a canteras y ámbitos extractivos en Hispania”, dicen.
Y concluyen: “La antigua cantera, transformada en lugar de devoción, evidencia cómo la religión romana no solo se expresó en los grandes santuarios urbanos o periurbanos, sino también en enclaves rurales y productivos donde la comunidad, los trabajadores o sus promotores buscaron la protección de la divinidad y dejaron inscrita en la roca tanto su veneración a la diosa como la memoria material de su voto”.
FUENTE: www.elpais.com






