mujer en la antigüedad

Un día en la vida de una mujer en la Atenas clásica

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National Geographic www.nationalgeographic.com.es 03/03/2019

A los veinte años, una ateniense del siglo V o IV a.C. estaba entrando ya en el último tercio de su existencia, porque en esa época la expectativa de vida femenina no llegaba a los treinta años; en ello tenía mucho que ver la maternidad, que se relacionaba con la muerte de una de cada cuatro mujeres. Imaginemos que esa mujer se llama Eudoxia. A los catorce años se había casado con el heredero de una hacienda (oikos) de tamaño medio, que ya había cumplido los treinta. Al principio estuvo en una posición secundaria en la casa de su esposo, a la que se trasladó después de la boda; pero, ahora que ya es madre de dos hijos, ejerce de dueña y señora. No en vano había aportado al matrimonio una dote importante, mientras que la hacienda de la familia del esposo se había visto disminuida en parecida proporción para constituir la dote de la cuñada de Eudoxia.

Leyenda de una estatua inquietante

Mary Beard 

La reconocida clasicista Mary Beard recupera la historia de la primera estatua femenina desnuda para invitar a una reflexión sobre el consentimiento.

Los escritores griegos y romanos analizaron una y otra vez la idea de que la forma culminante de arte era una ilusión perfecta de la realidad, o, dicho de otro modo, que el logro artístico más elevado consistía en eliminar toda diferencia visible entre la imagen y su prototipo. En este sentido, hay una famosa anécdota que hace referencia a dos pintores rivales de finales del siglo V a. e. c. (antes de la era común), Zeuxis y Parrasio, que compitieron para decidir cuál de los dos era más hábil. Zeuxis pintó un racimo de uvas con tal realismo que los pájaros acudieron a picotear. Aquella ilusión prometía alzarse con la victoria. Sin embargo, Parrasio pintó una cortina, y Zeuxis, envalentonado con su éxito, exigió que se corriese para mostrar la pintura que había debajo. Según Plinio, que fue quien narró la historia en su enciclopedia, Zeuxis enseguida se percató de su error y reconoció la victoria de su contrincante con estas palabras: “Yo engañé a los pájaros, pero Parrasio me engañó a mí”.

Cornelia la africana, la matrona romana

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Edmundo Fayanas Escuer www.nuevatribuna.es 19/08/2016

Nace en el año 189 a. C. Sus padres son Publio Cornelio Escipión, el africano, famoso general vencedor de la Batalla de Zama contra Anibal durante la segunda guerra púnica y su madre Paula Emilia Tercia.

Las guerras púnicas fueron un gran drama demográfico para Roma, pues supusieron la desaparición de más del 6% de su población por la muerte en combates, la mayoría de este descenso eran hombres.

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