estoicismo

Para filósofos, esclavos y ejecutivos con estrés

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Guillermo Altares 27/04/2018 www.elpais.com

El estoicismo es una filosofía universal que nos ayuda en tiempos adversos y que nunca ha dejado de ser practicada y leída.

En la Antigüedad, el estoicismo fue una filosofía que cultivaron emperadores y esclavos y, en la actualidad, también ejecutivos con estrés o víctimas de la crisis. Nació en una época turbulenta de la historia de Grecia, el helenismo, en el siglo IV antes de nuestra era, cuando se derrumbaron muchas certezas y el futuro fue más incierto que nunca después de la muerte de Alejandro Magno. Si nos basamos en las mesas de novedades de las librerías, sigue ocupando un espacio importante en nuestra vida intelectual. “El estoicismo ha regresado por muchas razones”, explica Massimo Pigliucci, profesor de Filosofía en el City College de Nueva York, que acaba de publicar Cómo ser un estoico (Ariel). “El motivo principal es que algunos aspectos del mundo actual se parecen al de los estoicos. Vivieron el colapso del imperio macedonio y sentían que no tenían ningún control sobre lo que ocurría. El estoicismo nos enseña a centrarnos en aquello que podemos cambiar y en vivir una existencia ética, a pesar de las circunstancias. Ahora nos encontramos de nuevo ante un futuro incierto, con la amenaza de una catástrofe medioambiental o de una nueva crisis económica. Nos sentimos perdidos y el estoicismo nos proporciona una brújula muy útil para navegar en ese mundo complejo”.

Más Séneca y menos ansiolíticos

Juan Arnau 28/04/2018 www.elpais.com

Vanidad sin control, obsesión por la seguridad, aceleración tecnológica, ... ¿Qué tiene que decir el renovado interés editorial por el estoicismo sobre el mundo en el que vivimos?

Cultiva el espíritu porque obstáculos no faltarán. El consejo de Confucio podría haberlo firmado cualquiera de los filósofos estoicos. Una versión moderna de esta máxima se la debemos a Woody Allen: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. Un poeta barcelonés la remató con un verso lapidario sobre el inexorable juicio del tiempo: “Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde”. Esos son, a grandes rasgos, los tres vértices del estoicismo antiguo, que parece resurgir en nuestros días. ¿Se trata de un espejismo? Las sociedades modernas se encuentran dominadas por la rentabilidad tecnocrática del selfie, la autoindulgencia (todo nos lo merecemos, sobre todo si hay desembolso) y el capricho. Se trata de fabricar un ego frágil e injustificadamente vanidoso. Una situación que supuestamente podría remediar una buena dosis de estoicismo. Dado que no podemos controlar lo que nos pasa y vivimos totalmente hacia afuera, atemorizados y estresados, dado que somos más circunstancia que nunca, quizá pueda ayudarnos esta antigua filosofía que inspiró a Marco Aurelio, un hombre que, dada su posición, conoció el estrés mejor que nadie.

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