Opinión

Artículos comprometidos, ideas expresadas libremente que pueden cosechar aplausos o levantar ampollas

La LOMCE y las humanidades

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José Fco. Conrado de Villalonga www.diariodeibiza.es 14/02/2015

En una reunión surgió como tema de conversación la comunicación entre las personas y si es mejor la comunicación oral o la comunicación escrita; la mayoría expresaron su preferencia por la oralidad. A continuación se planteó la utilidad o inutilidad de los artículos en la prensa y la pericia o la impericia de los articulistas en interpretar adecuadamente la actualidad, discusión compleja. Los argumentos de unos y otros fueron variados y heterogéneos. Algunos se preguntaban que si podemos hablar, ¿para qué escribir?

Esta cuestión ya fue planteada a María Zambrano, la gran filósofa y articulista, autora de ´Filosofía y poesía´ y ´El sueño creador´, premio Cervantes de 1989. Ante el planteamiento de si somos capaces de hablar, ¿por qué escribimos?, contestó Zambrano que se escribe porque la comunicación oral es «fugaz y evanescente» mientras que la escritura es todo lo contrario, duradera. La escritura es, en mi opinión, además, corpórea. Las palabras en la escritura se retienen y se hacen propias de quien las escribe, porque al redactar un texto el tiempo se demora en la búsqueda del vocablo justo, de la locución que dice exactamente lo que queremos decir, por ello el escribir viene a ser una triunfo sobre la fugacidad de la comunicación oral.

La Revolución de las Humanidades

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Amparo Gil | Valencia www.elpais.com 28/01/2015

Con la educación humanística apuntalamos valores civiles que nos ayudan a desafiar problemas globales como la xenofobia, el racismo, la sostenibilidad medioambiental o la crisis económica.

En las últimas dos décadas la sociedad ha vivido un proceso de alfabetización digital que ha afectado directamente a las metodologías de enseñanza de nuestro sistema educativo. Las nuevas tecnologías han tomado un protagonismo, por otra parte justificado, que en alguna medida han relegado a un segundo plano la esencia de la formación humana vinculada a las humanidades. Además, una ardiente fiebre capitalista azuzada por un sistema financiero de mercado, que ha perseguido con denuedo la rentabilidad económica en la mayor brevedad de tiempo, ha cuestionado la eficacia de una educación humanística.

Jaime Siles: «Las humanidades nos enseñan a no confundir precio y valor»

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Alfonso Armada | Madrid www.abc.es 27/12/2014

Poeta y profesor de latín y griego, este crítico de la cultura observa con inquietud desde Valencia el vaivén del mundo.

Nacido en Valencia en 1951, Jaime Siles ha encontrado una rara armonía. Por una parte es desempeña como profesor de latín y griego (es catedrático de Filología Clásica en Valencia) y por otra como poeta y crítico de poesía. Colaborador del Cultural de ABC, es autor de poemarios como «Música de agua» (Premio de la Crítica en 1983), «Semáforos, semáforos» (Premio Loewe 1989) o «Himnos tardíos» (Premio Internacional Generación del 27, 1998). Traductor de poetas claves del siglo XX, como Paul Celan, su mirada crítica y curiosa se extiende al teatro, al cine y a la vida en general. La entrevista la libramos vía correo electrónico, en un viaje de ida y vuelta entre Valencia y Madrid que se reanuda hasta que las palabras encajan en su molde de barro.

Textos que trastornan

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Xavier Antich www.caffereggio.net 09/07/2014

¿Qué queda de aquella experiencia de lo sublime en las palabras y el paisaje?

La historia de la lectura es una disciplina apasionante. A diferencia de la historia de los textos, centrada en la escritura, aquella permite acercarnos a la vida de los libros a través de sus lectores. Esos que Michel de Certeau veía “como viajeros que circulan por tierras ajenas, nómadas dedicados a la caza furtiva en campos que no han escrito”. Esta aproximación permite ver los libros bajo otra luz, distinta de la de sus autores. Libros fabulosos han esperado décadas, o siglos, para adquirir auténtica vida. Otros, reconocidos por la urgencia de un presente con poca perspectiva, pueden ser pronto olvidados, tal vez, lejos de la celebridad que los encumbró. Algunos tienen vida continuada en la lectura que no cesa; otros, vida intermitente. Algunos complacen sin cambiar nada de lo que encontraron, mientras que otros alteran el mundo con mayor impacto que algunas revoluciones.

La crisis de las Humanidades

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Pedro G. Cuartango www.elmundo.es 08/06/2014

Hace mucho tiempo quería escribir sobre el asunto de la crisis de las Humanidades, que me parece que tiene mucho que ver con lo que está sucediendo en nuestro país. Hoy el suplemento EM2 glosa la labor de la editorial Gredos, que ha cumplido 70 años y tiene en su catálogo más de 400 títulos de clásicos de Grecia y Roma.

Habría que hacer un monumento a esta editorial y al filólogo Carlos García Gual por la labor que han realizado, que pone en evidencia el desinterés y la incuria de nuestro sistema educativo por esas disciplinas humanísticas, que han sido relegadas a un papel testimonial en la enseñanza española.

La literatura y la historia del arte han sido prácticamente abandonadas, el latín y el griego ya no se estudian, la filosofía es algo marginal, la historia se imparte con un espíritu localista y los bachilleres de 18 años salen de los colegios y los institutos sin saber escribir y con faltas de ortografía.

El regreso del Latín

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Martín-Miguel Rubio www.elimparcial.es 23/05/2014

Finlandia, la primera potencia educativa, ha introducido el latín en su sistema escolar. Y su gobierno, durante su semestre de presidencia de la Unión Europea, exponía las grandes noticias semanales sobre Europa en latín ( y en este periódico digital ansoniano me levantan los artículos que escribo en latín: los no ansonianos tampoco me dejarían escribir en español, claro).

Hasta el siglo de Luis XIV ( la paz de Westfalia está redactada en latín ) todos los grandes escritores y científicos europeos eran bilingüies; escribían en latín y en su respectiva lengua nacional: Petrarca, Boccaccio, Dante, Bembo, Poliziano, Sannazaro, Ludovico, Ariosto, Torquato Tasso, Juan Luis Vives, Garcilaso de la Vega, Camôes, Fray Luis de León, Muret, Dorat, Góngora, Tomás Moro, John Barclay, Gnapheus, Brecht, Hugo Grocio, Daniel Heinsius, Justus Scaliger, Iustus Lipsius, Helius Eobanus, Jakob Balde, Lessing, Leibniz, Ludvig Holberg, Bernardus Zamagna, Du Bellay, Copérnico, Kepler, Galileo, Isaac Newton, etc., etc., etc. Y se seguiría escribiendo en latín después de Luis XIV: Friedrich Gauss, Leonhard Euler, Linneo, Luigi Galvani, etc.

Epicuro, un remedio para la crisis

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Michel Onfray www.elpais.com 26/04/2014

Aquel pensador de la Grecia decadente puede constituir un poderoso remedio contra la apatía que invade el mundo actual: buscar salidas no es tarea de ningún salvador exterior, sino de cada uno de nosotros.

Me encuentro en Madrid, en una visita cuyo propósito expreso es ver la exposición La Villa de los Papiros,en la Casa del Lector, a la que dediqué un curso de mi Universidad Popular. Y, desde luego, no me arrepiento de haber venido.

La exposición muestra, mediante una sutil utilización de las tecnologías modernas (reconstrucciones en 3D, interacciones táctiles) y una bella sobriedad museográfica (la composición en torno a tres frases de Epicuro), lo que fue un jardín filosófico epicúreo situado en Campania, junto al Golfo de Nápoles, durante la época de la erupción del Vesuvio del año 79 d.C. El montaje nos enseña cómo era probablemente el Jardín de Epicuro en Atenas.

El mal uso del latín: por favor, no pisen al muerto

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Miguel Ángel González Manjarrés | Valladolid www.zoomnews.es 06/04/2014

Las lenguas romances son las hijas de un latín que, como bien ha dicho el profesor Stroh, murió pronto, pero sin enterrarse. Hoy recurren a ella algunos que aparentan y no saben. Aquí va un compendio de pifias de intelectuales y dislates culturales con el latín.

El baile de las máscaras

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Javier Pérez Montes De Oca | www.laprovincia.es 21/02/2014

Parece ser que la palabra Carnaval procede del Latín Carnevale con el significado de quitar la carne, tanto la de los placeres del comer como el de fornicar. Lo avaló el propio papa San Gregorio Magno, elevado al papado en el año 590, que, en el domingo anterior al inicio del tiempo de Cuaresma lo llamó domenica ad carnes levandas.

Pero hay estudiosos para los que el término procede de las palabras latinas currus navalis (carro navale) en referencia a las fiestas de primavera en las que se sacaba en procesión a un dios sobre un barco con ruedas y ante el que se bailaban danzas eróticas y se cantaban canciones satíricas y obscenas. Sea como fuere la Iglesia de Roma, que durante siglos ha mandado sobre todo lo divino y humano, ha puesto un límite al desenfreno: el Miércoles de ceniza, el día en que, mediante la unción de ce-nizas en la frente, nos redime de los pecados cometidos en las calendas, al mismo tiempo que nos recuerda que venimos del polvo y en polvo nos convertiremos.

Desenterrando el potencial de Pompeya

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Umberto Eco www.eldia.com.ar 07/04/2014
 
La prensa sigue regresando a la suerte de Pompeya en la era actual.

La antigua ciudad romana, sepultada por una erupción del monte Vesubio en el año 79 de nuestra Era y excavada a lo largo de los últimos siglos, al parecer está a punto de desaparecer de nuevo, pero esta vez debido a la burocracia gubernamental. Algunos detractores podrían hacerse eco del viejo cliché en el sentido de que la cultura no pone comida sobre la mesa, pero en las manos correctas, Pompeya, destino turístico infaliblemente popular, tiene el potencial de generar jugosas recompensas. Y no soy el primero en decirlo.

En 1988, IBM comisionó un libro sobre la manera de preservar la herencia cultural de Italia. El resultado fue titulado “Le Isole del Tesoro: Proposte per la Riscoperta e Gestione delle Risorse Culturali” (Las islas del tesoro: Propuestas para el redescubrimiento y administración de recursos culturales”). El hermoso volumen contenía algunos de mis propios estudios, así como colaboraciones del historiador del arte Federico Zeri, el arquitecto Renzo Piano y el economista Augusto Graziani, a la par de una contribución del académico de la semiótica Omar Calabrese y un debate moderado por el historiador del arte Carlo Bertelli.

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