'El Último Querusco', de Artur Balder (Tetralogía de Teutoburgo I)

Portada de El último queruscoAlejandro Serrano www.fantasymundo.com 17/12/2005

El Último Querusco, del escritor alicantino Artur Balder, es el primer libro de la Tetralogía de Teutoburgo, publicado por Inédita Editores S.L.. La ilustración de la portada fue encargada al fotógrafo inglés Tim Byrne, que ha ilustrado varias ediciones de "El Señor de los Anillos" de J.R.R. Tolkien y colaborado en la trilogía cinematográfica del mismo nombre, dirigida por Peter Jackson, en el departamento de fotografía. Joan Godell, editor de The Magic Rider Editores S.L., con quien Artur Balder publicó su primera novela, La Piedra del Monarca.

"El Último Querusco" es el primer libro de la Tetralogía de Teutoburgo. Corre el año 16 a. C., y la frontera de Germania es sacudida por una invasión: queruscos, usípetos y téncteros se unen para causar un funesto desastre militar que acarreará la pérdida del Águila de Plata, el estandarte más preciado de la Quinta Legión Alaudae.

Marcus Lollius, responsable del ejército, será desplazado, y en su lugar un ambicioso conquistador, un insaciable y joven romano, Drusus Claudio Nerón, hijastro del todopoderoso Augusto y heredero al solio imperial, se hará cargo de la ofensiva más terrible jamás emprendida contra el peligroso norte del continente.

Sin embargo, el melancólico viaje iniciático de Segimer, un legendario líder querusco, tras la muerte prematura de su joven esposa a consecuencia de un complicado parto, le llevará a comprender el ambiguo significado del nacimiento de ese hijo, Arminius, así como el designio letal de su propia vida.

"El Último Querusco" muestra con dramático realismo el enfrentamiento de dos mundos antagónicos: el lector conocerá las tribus de Germania y sus postulados religiosos y mitológicos, las orgías de Roma, los excesos de Livia y de Julia, asistirá al devastador paso de Drusus, presenciará su ascenso al poder, conocerá al hombre que se enfrentó a Roma, mientras la infancia de su hijo, Arminius, es forjada en un mundo que vive permanentemente su última hora.

Es esta una novela fascinante que nos permitirá conocer a un hombre de carne y hueso que agotó todas sus fuerzas persiguiendo un fin, y que fue fruto, protagonista y víctima de su propio entorno. Y no se trata de un emperador, sino de un querusco nacido en las tierras libres de Germania Interior. Con un cautivador dominio del lenguaje, el autor nos introduce en el apasionante enfrentamiento de dos mundos, y a través de Segimer, Rey de los queruscos, conoceremos a aquél cuyo nombre recordarán por siempre los historiadores romanos, entre el rencor y la admiración que producen los personajes invictos, como Arminius.

Porque él venció a Roma.

"—Segimer hijo de Segismund, escucha lo que los santones y adivinos de Gundabrup me aconsejan que te ordene, pues éste es para ti el designio de los dioses. Mañana partirás, antes de la salida del sol, hacia el lejano sur. Debes enfrentarte al enemigo de todos los hijos del norte.

Roma está allí, junto a las aguas del Río Grande. Partirás para pelear contra Roma, y si tu maldición ha de caer sobre alguien, que sea sobre ese odioso Augusto. Si tienes que encontrar la muerte, y eres demasiado soberbio como para darte muerte aquí y ahora con esta espada que tengo en mi puño, porque no quieres renunciar a los salones de los héroes en los que el Padre de las Tormentas acoge a los dignos muertos... entonces pelearás contra Roma."

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