Calzada romana de Ventaniella

Bernardo Canga y Carmen Piñán | León www.elcomerciodigital.com 01/04/2011

Jovellanos recoge la zona en sus 'Diarios' y, curiosamente, confunde el río Ponga con el Sella, lo mismo que hizo Tomás López anteriormente en su famoso mapa.

Entre los pueblos leoneses de Riaño, Lario y La Uña y los asturianos de Sobrefoz y San Juan de Beleño, pasa una antigua calzada romana, que bordeando el puerto de Tarna, cruza la Cordillera Cantábrica por el alto de Ventaniella. Los restos de esa vía aún se pueden ver por las majadas de Xierru y Ventaniella, aunque una nueva pista los está destrozando poco a poco. En la ladera norteña de la zona central de la Cordillera Cantábrica se encuentra una de las más importantes masas forestales de toda la región: el bosque de Peloño, en el concejo de Ponga (ahora parque natural). Entre la espesura se abren los fértiles puertos de Arcenorio y Ventaniella.

Este último tiene este nombre, según creencia popular, desde que en tiempos de la dominación árabe, un capitán musulmán se encapricho con una hermosa y noble asturiana (familiar de Pelayo), y la siguió por estas tierras, hasta el caserío o venta caminera situado en ese puerto, cerca del límite asturleonés, donde se refugió. Al llegar a las puertas de esta posada, el oficial árabe amenazó al ventero con saquearle y quemarle el caserío si no le entregaba a la dama. A lo que contesto el ventero, a la vez que le atacaba: «Ni venta, ni ella»... Y así surgió este topónimo que da nombre al puerto, al bosque, a la vega, a la capilla, a la antigua venta y al río que nace en este lugar. Dicho río se transforma después en el Ponga, afluente del Sella. Jovellanos decía que ese río era el verdadero nacimiento del Sella.

La capilla de Ventaniella fue cisterciense y dio origen a mediados del siglo XVIII a una afamada cofradía, la de Nuestra Señora de Ventaniella. Es junto a su vecina del puerto de Arcenorio una de las capillas más visitadas por los vecinos de Ponga y concejos limítrofes. Ahora frente al caserio y vieja capilla hay una nueva ermita.

La excursión para visitar Ventaniella podemos iniciarla en la aldea de Sobrefoz, cercana a San Juan de Beleño. Una pista de algo más de media docena de kilómetros (en parte asfaltada) sube entre el bosque, pasando a mitad de camino por el caserío que antaño fue también afamada venta ('La Aurora') para servicio de los arrieros que iban por esta calzada romana o vía histórica... Hay el proyecto de seguir la carretera desde Sobrefoz al pueblo leones de La Uña, a los pies del puerto de Tarna, lo que pone en peligro los pocos restos empedrados que aún quedan del camino (El Xierru, Ventaniella y Valdosín). La subida paseando por la pista es fácil y tranquila y se puede hacer en una hora y media. Cerca del caserío-venta está la vega y capilla de Ventaniella. De allí se puede subir al cercano puerto del mismo nombre en otra hora, pasando por El Xierru, donde estaba hasta hace un año muy marcada la calzada que unía las comarcas de Riaño y Cangas de Onís.

Decía Jovellanos en su Diario en el verano de 1795, al pasar por Cangas de Onís: «A la ermita de San Antonio, donde un plantío de bellísimos árboles nuevos: robles, tilos, fresnos. A la iglesia; también buenos árboles viejos. Mala subida a estos puntos. Río Güeña que viene por la derecha de Cangas; nace en Fuente del mismo nombre, en La Robellada, alturas del concejo de Onís; recibe en el lugar de Soto (de Cangas, o La Venta) el Reinazo (o Diva) que nace en Covadonga; al salir de Cangas entra en las aguas del Sella, que sale del famoso y altísimo puente (Romano) por que entramos esta mañana. El Sella nace en el puerto de Ventaniella, recoge las aguas del concejo de Sajambre, desde Argolibio, y las del río Dobra, derivado del puerto de Beza, que parte los términos de Amieva y Cangas, y trae las aguas de uno y otro; sigue el Sella hasta las Arriondas, donde recibe, con el Piaña (Piloña), todas las aguas de los concejos de Piloña y Nava.». Como se ve, Jovellanos, confunde los ríos Ponga y Sella, como ocurría en esa época, por ejemplo en 'Las Respuestas' del mapa de Tomás López, del que este ilustre asturiano pudo tomar la referencia.

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