La familia Marichalar pide ayuda a Europa Nostra para evitar que Numancia sea 'arrasado' por los proyectos urbanísticos

Europa Press 20/01/2011

La familia Marichalar ha solicitado la ayuda de Europa Nostra, la Federación Europea de Patrimonio Cultural, para evitar que sigan adelante los proyectos urbanísticos en el entorno del yacimiento soriano de Numancia.

En un artículo en inglés publicado por la Institución, titulado 'La batalla continúa en Numancia en el siglo XXI' y recogido por Europa Press, Amalio de Marichalar, conde de Ripalda, solicitó toda la ayuda disponible de manera 'urgente' para mantener el carácter único de Numancia y su contexto cultural y medioambiental, de manera que los 'graves errores' cometidos en otros entornos no se repitan en el asentamiento castellanoleonés.

Amalio de Marichalar advirtió de que el conjunto 'padece un inminente peligro de ser arrasado' por diferentes proyectos de desarrollo, una amenaza que asemejó al asedio que llevó a cabo el general romano Publius Cornelius Scipio para subyugar el área hace ahora 2.000 años.

En el artículo, relata que la familia Marichalar, siguiendo las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, consiguió recientemente paralizar la construcción de un polígono industrial de 120 hectáreas, 'una de las principales amenazas de Numancia', y recordó que esa batalla fue ganada 'a pesar de que una de las decisiones del Tribunal fue apelada por las autoridades públicas implicadas, demostrando que no iban a abandonar su intención de arrasarla'.

El conde de Ripalda prosiguió que, sin embargo, las autoridades públicas comenzaron a trabajar en la Ciudad de Medio Ambiente, un proyecto para construir 1.000 viviendas, otro polígono industrial y cuatro edificios de 40 metros de alto destinadas a la Administración pública, justo enfrente del yacimiento. Asimismo, informó de que se han iniciado los trabajos preliminares para construir 300 viviendas más cerca del campamento de Scipio en Alto Real.

En su escrito, Marichalar sugiere que los proyectos de desarrollo previstos se ubiquen en un páramo cercano a Numancia, un área que se encuentra más cerca a la ciudad de Soria pero que permitiría beneficiarse de las infraestructuras ya existentes, 'con el consiguiente ahorro en inversiones y en una ubicación fuera del paisaje histórico de los asentamientos de Numancia y Scipio'.

Además, apunta que existen varios sitios alternativos que podrían utilizarse, como el polígono de 300 hectáreas de Valcorba, cuyas instalaciones ya han comenzado a construirse. 'En este lugar podrían incluirse otros proyectos, ayudando así a recortar costes y hacer un mejor uso del gasto público', apostilló. RESPALDO INTERNACIONAL

Marichalar indica por otra parte que el Parlamento Europeo ha realizado una petición a España para que todas esas iniciativas se desarrollen fuera de Numancia, en cualquiera de los muchos lugares alternativos, puesto que el yacimiento es parte del patrimonio común de la cultura europea.

'Existen protestas por este crimen contra la historia de Numancia en universidades de Europa, así como por parte de Europa Nostra, Icomos-Unesco, el Instituto Arqueológico Alemán, la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, todas las Reales Academias de España e innumerables instituciones culturales y académicas de todo el mundo', asevera.

En su artículo, Marichalar explica que fue el arqueólogo alemán Adolf Schulten, respaldado por el kaiser alemán Wilhelm II, el primero en descubrir los restos arqueológicos de Numancia y el asedio de Scipio, que posteriormente dio a conocer al mundo.

Después de 20 siglos de historia, según añade, 'Numancia se ha convertido en una de los hitos históricos y culturales más importantes de la historia de la Humanidad'. 'Este heroico hecho en defensa de valores como la libertad de un pueblo y su deseo de preservar su dignidad, reconocido por la propia Roma, es aún admirada en los tiempos modernos', destaca.

Por todo ello, asegura que es 'esencial' poner fin a unos proyectos que, según señala, 'han causado preocupación social y alarmado a la comunidad científica internacional'.

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