Hallazgo excepcional de tres sandalias de cuero del siglo III y frutos secos

www.lavozdegalicia.es 15/02/2007

El yacimiento ha deparado más sorpresas, ya que ha aportado abundante material orgánico de la época romana, algo poco corriente en Galicia debido a la acidez de los suelos. Así, se han encontrado tres sandalias de cuero, unas dotadas de suelas claveteadas, y otras, cosidas. Este tipo de calzado, tan característico de la época romana, está datado en torno al siglo III.

El equipo de arqueólogos también ha encontrado una bandeja de madera, castañas, nueces, pepitas de melocotón y otras pepitas parecidas a las de las cerezas, pero todavía sin identificar. Todos estos elementos están sirviendo para ampliar los conocimientos botánicos de la época de la romanización en Galicia. La zona también presenta numerosos restos de material orgánico relacionado con la industria naval, como una gran punta de madera de las que se emplean en la construcción artesanal de embarcaciones, lastres o flotadores de red. El material encontrado se completa con una serie de palos de diferentes dimensiones que ayudarán a conocer mejor las especies arbóreas que poblaban la Galicia costera en los primeros siglos de nuestra era.

De época tardorromana es una cruz de oro encontrada en este yacimiento. Esta pieza está incompleta y aún se desconocen su contexto y sus orígenes, aunque el oro siempre goza del morbo suficiente como para atraer a especialistas y profanos.

La llegada hasta nuestros días de todo el material orgánico fue debida a un rápido proceso de sedimentación en el que actuaron conjuntamente el mar y el viento. El material pudo conservarse debido a que coincidieron unas condiciones de humedad idóneas y un rápido proceso de cubrición de la zona con arena. Todos estos objetos quedaron depositados sobre el yacimiento, del mismo modo que las mareas vivas llenan las playas de numerosos objetos de procedencias distintas.

Espectaculares salinas

Pero el yacimiento también tiene una parte muy importante de estructuras de época romana. Entre ellas, lo más destacable es un conjunto de salinas, datadas en el siglo I. Estos estanques están limitados en sus bordes por piedras hincadas de gran tamaño, tienen una longitud aproximada de quince metros y son de forma cuadrangular. Estas salinas fueron usadas hasta el siglo III, aproximadamente. Los especialistas han quedado sorprendidos por sus dimensiones, que, comparadas con las existentes bajo el edificio del Sergas en la calle Rosalía de Castro, son enormes. Mientras estas se sitúan en los cinco metros, las ahora localizadas alcanzan los quince metros de lado.

Paralelamente, se encontraron en la zona cercana a la calle García Barbón estructuras pétreas que los especialistas creen que podrían haber sido unos almacenes relacionados con la producción de sal.

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